Maylan Álvarez: Matanzas es el escenario de la puesta en escena que es mi vida

Muchos  entendidos del tema la catalogan como continuadora, defensora acérrima de la obra de Carilda Oliver Labra. Aunque ella misma niega cualquier proximidad a la altura literaria de la Novia de Matanzas, en sus letras se advierten influencias de la Premio Nacional de Literatura por los temas que aborda y la belleza con la que, desde la sencillez y la cotidianidad, aborda las realidades de la mujer.

Su obra refleja también un poco de nuestras propias vidas, llena de luces y sombras, de sentimientos encontrados, incertidumbres y, sobre todo, mucho amor.

Naufragios del San Andrés nació de la necesidad de poner en primer plano la tierra donde naciste. ¿Cómo se inserta Unión de Reyes en tu obra de manera general?

Yo soy una unionense reyoya. Siempre voy a tener a mi pueblo junto a mí, pecho adentro, y eso por supuesto es parte de mi poética porque, como guajira al fin, creo que las raíces son lo más importante, es parte de tu ADN, y Unión de Reyes está en mí.

Mi primer libro de poesía, que ganó el premio Calendario, precisamente está dedicado a las voces de Unión de Reyes, a su gente. Hubo un momento de malentendidos, pero el tiempo lo cura todo, o casi todo.

La gente pensó que yo estaba agrediendo a las personas a través de algunos poemas. Para nada, es mi homenaje, debí cambiarle algunos nombres en aquel momento, mover algunas anécdotas, porque realmente casi todas son verídicas que me llegaron de mi bisabuela, de mi abuela y perviven en el imaginario popular de Unión de Reyes; otras, producto de mi imaginación.

Creo que incluso Dios premia la inocencia y todavía sigo pidiendo perdón en público por los malentendidos, pero amo a mi pueblo y va a estar en mi poesía siempre.

Es una constante en tu obra la descripción de tus realidades más cercanas y muchas de ellas coinciden con las de tus lectores. ¿Crees que el hecho de ser periodista te ha llevado a ser una cronista en tu obra poética?

 

Ya voy dejando atrás un poco el periodismo. Yo creo que hay mucha gente excelente que lo está haciendo en la provincia ahora mismo, otros no tanto. Yo creo que hay que hacer más crítica y postcrítica en el periodismo, incluso hacerlo más dinámico, pero ya el periodismo lo voy dejando más a un lado porque la edición me toma mi tiempo.

 

¿Qué es lo que más te motiva de tu labor como editora? ¿Cómo repercute en tu vida ser parte de una editorial como Matanzas?

 

Me gusta mucho escribir, pero casi tanto o más me gusta ser editora. Yo trabajo para la revista Matanzas, en la editorial Matanzas. Ser editora allí es un placer extraordinario, una labor muy anónima, ardua y sostenida, pero reconfortante porque cuando el autor nos entrega una pieza, le damos el toque final de la varita mágica.

 

Yo voy a la buena sombra de Alfredo Zaldívar y un grupo de editores maravillosos que me acompañan, o a quienes yo acompaño, y creo que sí, que estamos trabajando muy a gusto. Creo que lo estamos haciendo bastante bien, y siempre hay una nota de satisfacción. Ser parte de esta casa editora es un placer infinito, un alto honor.

No soy la gotica de agua en el océano de Ediciones Matanzas, pero yo creo que estoy aprendiendo de los mejores, o por lo menos estoy aprendiendo de gente que trabaja muy bien, y sí, es un placer trabajar ahí.De qué manera se entremezclan en tu obra la Maylan poeta, la editora, la periodista, la promotora, vertientes en tu vida que pueden ser tan cercanas como distantes?

 

Leymen Pérez e Israel Domínguez, que son voces autorizadas en la poesía cubana e poesía internacional, siempre dicen que ellos sienten siempre a una periodista porque donde dice digo, no dice Diego, o sea, yo soy una mujer muy simple a la hora de escribir. Yo no voy a ser de grandes metáforas, yo voy a ser siempre ríspida, o muy llana, como lo haría para linkear un texto periodístico.

 

Yo soy de una mujer de oraciones simples y yo creo que eso me viene del periodismo, porque Aurora López me caía atrás y me decía, ese adjetivo sobra, y realmente para que las personas entiendan bien, las oraciones deben ser simples, pero así de simple es la vida y para poetizar un hecho, no hay nada mejor que contarlo tal cual es.

 

¿Qué lugar ocupan dentro de tu currículo, de tu quehacer, los no pocos premios que has recibido?

 

Eso es pura vanidad. Los premios avalan, no solo a la persona, sino que hacen que los libros tengan un camino propio porque está siendo muy difícil publicar en Cuba y entonces los premios te ayudan, porque por lo general llevan como parte de la ganancia la publicación.

 

De verdad es muy grato tener el libro. Nadie escribe para sí mismo, o sea, no escribes para ti, escribes para quienes te leen y entonces es muy grato tener el libro en la mano. Los premios te ayudan con eso.

 

Eso es parte de lo que eres. Eso quiere decir que te están premiando tus horas nalgas, el tiempo que no ayudaste a que tus hijos sonrieran más, el tiempo que algún amigo te llamó y le dijiste ahora no puedo porque estoy escribiendo, eso que te lo premien, es maravilloso.

 

Consulte además: https://www.cubaliteraria.cu/di-versos-problematizacion-de-la-existencia-femenina-en-la-poesia-de-maylan-alvarez/

 

En tu poesía sobresale la voz de la mujer cubana, guerrera de muchas batallas cotidianas. ¿Cómo influyen los pasajes de tu vida en lo que escribes?

 

Yo nunca voy a escribir de un imaginario que no sea el conocido. Yo no puedo escribir del cosmos, yo escribo de lo que vivo, sobre la cocina, sobre el fregado, sobre los amigos, sobre mi seno, sobre mi menstruación, sobre mis hijos, mi esposo, mi bregar.

 

Yo no puedo escribir sobre la Antártica, sobre los pingüinos. Busco escribir sobre mi yo más íntimo, que es el yo de cualquier mujer en el mundo: de una australiana, de otra cubana. Eso es lo que me gusta, escribir sobre lo que tengo a mano, no inventarme otros imaginarios.

En una entrevista expresaste que vivir en la ciudad de Carilda deja una huella en tu obra. ¿Cuánto influye, pesa, determina, saberte heredera y defensora de la obra de la Novia de Matanzas?

 

Cuando su centenario, hicimos lo indecible, y yo puse mi pedacito para que todo quedara bien porque es una mujer que puso el nombre de Matanzas en la geografía internacional de una manera escandalosamente bella. Decir Carilda es decir Matanzas y decir poesía de mujer, pero para nada solo es esa poesía erótica con que siempre la identifican. Carilda es mucho más.

 

Ella nos dejó ese halo, ese perfume carildiano, que a toda mujer que escribe Matanzas la van a comparar necesariamente con ella. Seguirla es muy difícil. Ella ya, a la edad que yo tengo, era una monstruosidad poética. Yo no seré nunca Carilda, pero me encanta estar bajo el vuelo poético que ella aún destila. Me encanta, me encanta, no puedo decir otra cosa.

Radio 26 (Jessica Mesa Duarte)

Author: Radio Llanura Redacción