La poesía es un acto cotidiano. Puede estar en la camilla niquelada preparada para un parto, en un pedazo de tubería con forma de cruz, en un orate que vaticina el fin del mundo en la Calle Medio o a donde debiste ir a buscarla desde un principio: en un salón lleno de poetas en la sede de Ediciones Matanzas.
Ahí, este viernes 21 de agosto, en el contexto de la 34 Feria Internacional del Libro (FIL), se desarrolló el Concurso Debate José Jacinto Milanés. Después de un proceso de selección llegaron al evento 10 finalistas.
Estos leyeron y debatieron sus textos frente a un jurado y sus colegas. Rimas consonantes. Verso libre. Remedos de cantos árabes. Matanzas y sus pústulas. La tentanción de jalar el gatillo en un juego de la ruleta rusa. La capacidad de desdoblarse en gato y piedra.
Después de una mañana de análisis, métricas, dramaturgias, particiones del discurso, se entregaron cuatro premios. Menciones para Luis Enrique Mirambert y Zulién Rojas, una Primera Mención para Lianet Fundora por su décima Toda la sed de un Isla.
El primer lugar lo alcanzó Derbys Domínguez con Muela de juicio, un texto donde un acto, a primera vista intrascendente, como alcanzar una guayaba (amarilla, suave, hermosa, con una pulpa color corazón) sirve para realizar una disquisición sobre los objetos del deseo, el cual los dedos nunca alcanzarán y el derrotero de una Isla herida ya dentro de nuestro puño.
El eventó concluyó al colocarle una ofrenda floral a la estatua de Milanés en el parque de la Catedral, la de la mano disponible y la mirada perdida en bronce.
Periódico Girón (Guillermo Carmona)

















