El arancel adicional impuesto por Estados Unidos a exportaciones brasileñas entra hoy en vigor, en un escenario de creciente tensión comercial que podría agravarse con la eventual imposición de otros gravámenes por parte de Washington.
julio 22, 2026 | 00:45
La tarifa de 25 por ciento que comienza a aplicarse este miércoles es el resultado de una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), basada en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, instrumento utilizado por Washington para cuestionar prácticas comerciales de otros países que considera perjudiciales para sus intereses.
El USTR sostiene que Brasil mantiene políticas que restringen el comercio estadounidense y señala como ejemplos el sistema de pagos instantáneos Pix, las condiciones de acceso al mercado del etanol, las acciones contra la deforestación ilegal y aspectos relacionados con la protección de la propiedad intelectual, con argumentos rechazados por el gigante sudamericano.
Mediante una carta dirigida al representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, el canciller Mauro Vieira afirmó que la administración de Donald Trump no consiguió sustentar técnicamente sus señalamientos, calificó la investigación de «arbitraria» y sostuvo que forma parte de una política de «presión económica generalizada» ejercida por Washington.
Para el Gobierno brasileño y diversas voces dentro del país, la decisión estadounidense responde no solo a criterios comerciales, sino también a motivaciones políticas, en un contexto marcado por la cercanía de las elecciones generales en el gigante sudamericano, a celebrarse en octubre.
Además, especialistas en comercio internacional advierten que la utilización de mecanismos unilaterales erosiona las reglas impulsadas durante décadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El profesor de Derecho Internacional de la Universidad de São Paulo Paulo Borba Casella sostiene que Estados Unidos debilitó deliberadamente el sistema de solución de controversias de la OMC al bloquear durante años la designación de integrantes de su Órgano de Apelación, lo que dejó a la organización sin uno de sus principales instrumentos para resolver disputas comerciales.
A juicio del académico, citado por el portal Brasil de Fato, la política arancelaria de Trump constituye una forma de «chantaje tarifario» que privilegia la presión económica por encima de la negociación diplomática y vulnera el principio de nación más favorecida que rige el comercio internacional.
Tomado de Prensa Latina

















