Las primeras competencias en 22 disciplinas arrancaron ayer en Panamá como parte de las IV Juegos Suramericanos de la Juventud.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, dio la bienvenida a los más de dos mil atletas y declaró oficialmente inaugurado el certamen en vistosa ceremonia la víspera, que tuvo por sede al estadio Rommel Fernández, en esta capital, con la participación de 15 países.
Además de los anfitriones, en la ceremonia desfilaron las delegaciones de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
La presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Leigh Coventry, dejó un mensaje para los atletas y toda la nación panameña en la que destacó que esta es una oportunidad para que el istmo siga creciendo a nivel deportivo.
Uno de los momentos cumbres del acto de inauguración fue cuando la antorcha de los IV Juegos hizo su recorrido en el estadio, escoltada por el atleta olímpico y medallista de plata en el Campeonato Mundial de Atletismo, Alonso Edward.
Seguidamente el atleta cedió la antorcha a los medallistas olímpicos, Irving Saladino (salto de longitud) y Atheyna Bylon (boxeo), quienes juntos llevaron la antorcha con la llama a su destino final.
Durante la velada también se dieron cita artistas nacionales como Osvaldo Ayala. El también cantautor local, Ricardo Velásquez interpretó «Escucha tu corazón», tema oficial de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026.
Posteriormente, el artista de música urbana, el puertorriqueño Farruko cerró la ceremonia con un compendio de sus mejores entregas.
Antón, la rana dorada símbolo de la biodiversidad es la mascota de estos IV Juegos Suramericanos de la Juventud.
La cita, según el comité organizador, es impulsada por la Organización Deportiva Suramericana, forma parte del ciclo olímpico juvenil y se celebra cada cuatro años desde su creación en 2012.
El evento marca un hito para el país centroamericano, que busca superar en magnitud citas históricas celebradas en su territorio y superar en dimensión a citas como los Juegos Centroamericanos y del Caribe (1938 y 1970) y los Juegos Bolivarianos (1973).

















