Los pilluelos, espacio de crecimiento humano desde la música

El arte y la educación se encuentran en un punto esencial: ambos ayudan a las personas a comprender el mundo, expresar lo que sienten y construir ideas propias.

Cuando el aprendizaje incluye experiencias artísticas, se abre un espacio donde la imaginación convive con el pensamiento crítico y donde el error se transforma en un paso natural del proceso. En la infancia, ese tipo de aprendizaje deja huellas especialmente valiosas.

Los pilluelos durante más de tres décadas ha estado comprometido en introducir a los niños en el mundo de la cultura a través de juegos, canciones y ejercicios rítmicos, de acuerdo con las diferencias individuales de cada pequeño. Desde este sábado, 9 de mayo, el espacio en su sede en la calle Manzano abre las puertas nuevamente a los pequeños y su familia.

Los pilluelos nació cuando mi niña tenía cuatro años. Ella fue la razón de que empezar un proyecto de introducción a la música que la incluyera a ella y a toda una generación.

“Quería hacerlo de esta forma porque vi sus características de ella. Era una niña dinámica, hiperactiva. Entonces pensé un proyecto que no fuera tedioso sino que, a través de juegos, canciones y rimas, pudieran tener nociones primarias sobre la música, sin necesidad del componente académico que regía hasta ese momento. Entonces hicimos este taller”, explica María de los Ángeles Horta Hernández, fundadora y directora del taller.

Como un proyecto familiar surgió y se desarrolló el taller Los Pilluelos que, dirigido por la pianista, compositora y profesora María de los Ángeles Horta Hernández, está enfocado hacia la iniciación musical, con aproximaciones a las artes plásticas, de niños desde 3 hasta 9 años.

“Mi mamá jugó un papel fundamental en Los pilluelos. Ella representa la experiencia viva de muchos años. En una de esas etapas ella tocaba el piano en lo que yo estaba con los niños y bueno siempre tenía que ver con Los pilluelos y también ama el proyecto desde sus inicios. Mi abuelita también fue un pilar fundamental”, rememora María de los Ángeles Horta.

“A mí los pilluelos me daban vida. Para mí era vivir la intensidad de cinco años en una mañana de sábado. Espero que en esta oportunidad sea igual porque todavía estoy fuerte para recibirlos”, expresa Inés María Hernández, durante muchos años profesora en la Escuela de Arte de Matanzas.

Radio 26 (Jessica Mesa)