Hoy los comentarios no son nada complacientes para un Real Madrid inferior en el primer tiempo con el 0-1 por gol del colombiano Luis Díaz a los 41 minutos, que pudo ser mayor la diferencia, tras dos remates a boca de jarro de Upamecano y de Gnabry.
Para males mayores, el complementario arrancó con un mazazo, cuando Olise se desmarcó en profundidad y lanzó un centro raso al coloso Harry Kane, que no perdonó desde fuera del área a los 46 para un 2-0 que ya parecía lapidario.
Aun así, los merengues lo intentaron con más garra que fútbol. Sin embargo, en un partido lamentable de Vinicius Junior, el brasileño tuvo en sus botas un gol que hubiese recortado distancias a los 62 minutos. Resbaló Upamecano a un balonazo largo que dominó el delantero y solo frente a Manuel Neuer disparó fuera.
Neuer fue de hecho la gran figura de los bávaros. Detuvo un remate bien colocado pero flojo de Vinicius, y por lo menos tres de Kylian Mbappé.
Al final Mbappé fue el autor del único tanto de los merengues a los 74, con un despliegue por el lateral derecho de Alexander Arnold y un centro rasante que empujó el francés, aunque también con suspenso, porque el veterano portero alemán rozó el balón con sus manos.
«Pudimos evitar algún gol, pero el equipo ha reaccionado bien. Si Neuer es MVP del partido, es que hemos atacado mucho. Estamos vivos», comentó el guardameta del Real Madrid, Andriy Lunin.
Más crítico fue el central Antonio Rudiger. «Salimos en el segundo tiempo y encajamos directamente un gol. Los dos goles son dos regalos. En el segundo tiempo necesitamos más».
«Necesitamos tirar más a puerta», zanjó el alemán visiblemente enfadado.
El Real Madrid pagó caro los errores de Vinicius en un mal pase en el primer gol y del lateral Alvaro Carreras por un mal control, en el segundo. Una estocada profunda en cuartos de final de la Champions.
En cualquier caso, el entrenador de la “casa blanca”, Alvaro Arbeloa, admitió que por un lado no es agradable perder, si bien se mostró optimista en revertir el resultado en el partido de vuelta el miércoles 15 en Munich.
“Quien no crea en el equipo, que no se moleste en ir a Munich. Nuestra idea sigue firme, dar batalla ante un club muy rodado y con tremendos jugadores, pero está claro que se lo vamos a poner difícil”, consideró Arbeloa.
(Prensa Latina)

















