En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores dio la bienvenida a la suspensión de las operaciones militares, que comenzaron el 28 de febrero último con un ataque de Estados Unidos e Israel contra el país musulmán.
La Cancillería describió la medida como un paso positivo hacia la desescalada y la contención de las crisis regionales, y señaló que la pausa ofrece una oportunidad crítica para avanzar en las negociaciones y la diplomacia.
Como parte del acuerdo de última hora, Washington y Teherán acordaron un alto el fuego condicional de dos semanas, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde circula un 20 por ciento del petróleo en el mundo.
Egipto enfatizó que cualquier acuerdo que surja del proceso diplomático debe respetar plenamente la soberanía y la seguridad de las naciones árabes.
Reiteramos “la importancia de respetar la soberanía, la unidad y la integridad territorial de los estados del Consejo de Cooperación del Golfo y de la hermana Jordania”, insistió el texto.
La declaración subrayó la necesidad de respetar la tregua y la libertad de navegación internacional.
Durante la madrugada, el canciller egipcio, Badr Abdelatty, dialogó, vía telefónica, con el enviado estadounidense Steve Witkoff.
(Prensa Latina)

















