Pensamiento preventivista en José Martí con total vigencia

Para todos los cubanos José Julian Martí Pérez, es una figura sumamente familiar, al punto de conocer gran parte de su obra como poeta, orador, revolucionario y hasta como consejero, si nos referimos a la correspondencia que sostenía con algunas mujeres de su vida.

Por eso al preguntarle a algunos matanceros ¿qué conocían acerca de José Martí?, algunos me miraron extrañados porque no les resultaba comprensible que alguien desconociera a la figura más grande de Cuba en el siglo XIX.

Entonces manifestaban que fue un gran poeta, que escribió magníficos versos sencillos, poemas muy llenos de inspiración y de patriotismo, y no faltaron los ejemplos: “Los zapaticos de Rosa”, “La niña de Guatemala” o “La rosa blanca”.

Pero hay una arista del más grande pensador latinoamericano del siglo XIX que no es muy conocida por la mayoría incluyendo a los médicos de la actualidad.

Se trata del pensamiento preventivista en Martí, de su proyección en el campo de la Salud Pública, de su visión sobre los problemas de salud que aquejaban a los pobres de los países de nuestra América india, española, mestiza y africana que supo sembrar con su pensamiento ágil y fecundo en el terreno de las ciencias y sobre todo las ciencias médicas con palabras que se validan hoy a más de 145 años de escritas.

Investigaciones realizadas con el empleo de nuevos métodos revelan suficientes citas textuales que permitieron enmarcar a Martí como uno de los más grandes pensadores sanitaristas de su tiempo, que incursionó en todos los campos de la higiene, la epidemiología y, en sentido general, de la salud pública, que comprende, entre sus partes integrantes, todas las ciencias de la salud.

El aporte de Martí se hizo más brillante cuando analizó cuál era la verdadera medicina, a la que denominó Higiene.

Se demuestra, mediante el análisis de toda la producción literaria de Martí relacionada con el campo de la salud, la profundidad con que él analizó los problemas de la pobreza y la miseria de los pueblos latinoamericanos y cómo, de una manera brillante, los relacionó con la enfermedad y con la muerte.

También se demuestra que Martí fue un precursor en Latinoamérica del planteamiento de la responsabilidad del Estado en la preocupación y en la solución de los problemas de salud-enfermedad de sus pueblos.

En el año 1882, Martí esbozó su idea principal, genial, que encerró la más acabada concepción sobre su pensamiento indiscutiblemente preventivista:

“El arte de curar consiste más en evitar la enfermedad y precaverse de ella por medios naturales, que en combatirla por medios violentos e inevitablemente dañosos para el resto del sistema, cuyo equilibrio es puesto a contribuir en beneficio del órgano enfermo. La higiene va siendo la verdadera medicina, y con un tanto de atención, cada cual puede ser un poco médico de sí mismo. Debía hacerse obligatoria la enseñanza de la higiene en las escuelas públicas”.

En el aniversario 173 de su natalicio resulta muy oportuno recordar esta faceta del pensamiento preventivista en José Martí que adquiere hoy total vigencia.

Tomado de Radio Ciudad Bandera 

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