Seguridad y dedicación distinguen la noble labor de la enfermería, accionar que constituye un pilar importante dentro del sistema de salud.
En el municipio de Perico, destaca la labor de Andrea Iliana Cárdenas, enfermera que siente un profundo amor por su profesión y demuestra cada día un gran compromiso con el bienestar de quienes atiende.

Andrea Iliana Cárdenas ofreció precisiones:
“Llevo 50 años de trabajo. Me jubilé y me volví a reincorporar otra vez porque me gusta mucho la enfermería. Mi labor en el policlínico es responsable del cuerpo de guardia, la cual llevo a cabalidad.

A lo largo de este tiempo, me he enfrentado como enfermera en atención en el consultorio médico de familia, vacunación. Estudié, hice un postbásico de atención integral a la mujer porque me gustan mucho los niños. He hecho mi trabajo paulatinamente y pienso seguir.

Puedo decirle que cumplí dos misiones internacionalistas en Venezuela, la cual fue satisfactoria. Conocí a muchas personas que no conocía, ayudé a muchas personas y qué bueno, hoy por hoy agradecen eso.”

Los enfermeros son guardianes del bienestar de los pacientes al brindar cuidados, atención y acompañamiento durante el tratamiento. Su trabajo unido al de médicos y otros profesionales del sector permite garantizar una atención integral y de calidad.
“A lo largo de estos 50 años, refiere la especialista, mi vocación siempre toda una vida ha sido los niños, porque yo a los niños los quiero mucho, los adoro. Y una cosa que me impactó mucho en mi carrera como enfermera fue un niño de 6 meses con una meningoencefalitis que estaba ingresado en la provincia de Matanzas en el pediátrico, la cual yo tuve que laborar con ese niño y tanto hasta que… trabajo, trabajo, trabajo, pero no fue capaz volver a vivir ese nene hasta que falleció. Eso me impactó mucho.
A pesar de las largas jornadas de trabajo y de las situaciones adversas que enfrenta, mantiene una sonrisa reconfortante para los pacientes bajo su cuidado, reflejo de la sensibilidad y entrega que caracterizan a quienes ejercen esta profesión.
“La principal función de una enfermera es ser una enfermera integral: querer a sus pacientes, respetarlos, ayudarlos y hacer todo por el todo por satisfacer las necesidades de cada paciente que a sus manos estén.
Yo creo que una enfermera debe tener principios moral, ético y profesional en cada momento y ayudar al paciente y nunca divulgar de cualquier patología. Debe ser muy reservada con cada paciente que ella atienda. Y así se ganaría la confianza, que ese paciente le va a contar todo a relación de su enfermedad para que ella pueda hacer un trabajo meritorio.”
Andrea continúa escribiendo en el libro de la vida su dedicación, en una labor que acaricia las emociones y sentimientos del ser humano.

















