En la ciudad de Colón, el incremento de macrovertederos y la quema indiscriminada de residuos sólidos despiertan preocupación entre expertos de la salud.
Por: Leonardo Pérez Mangano, estudiante de periodismo
La doctora Dania González Herrera, especialista de primer grado en Neumología del Hospital General Docente Dr. “Mario Muñoz Monroy”, ofrece detalles sobre los efectos de esta práctica en la población.
González Herrera asevera que, la inhalación del humo provoca irritación en la piel, los ojos, la garganta, y la cavidad nasal; también puede desencadenar reacciones alérgicas e infecciones respiratorias como la neumonía. “La mayoría de los pobladores desconoce la magnitud del riesgo”, dijo en entrevista a la emisora local “Radio Llanura de Colón”.
La doctora profundiza en los componentes dañinos que se liberan durante la combustión. “La incineración de plásticos como el cloruro de polivinilo o el poliestireno libera dioxinas, furanos y otros compuestos altamente tóxicos que atentan contra la salud humana y el medio ambiente”.
En el humo, según dijo la fuente facultativa, se encuentran metales pesados como el plomo y el mercurio, sustancias que afectan el sistema nervioso y elevan el riesgo de enfermedades cerebrovasculares.
También explica al vincular estos contaminantes con patologías de alta incidencia que las partículas en suspensión penetran en las vías respiratorias y favorecen afecciones pulmonares y cardíacas, principalmente en personas con asma o bronquitis.
Sobre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, agrega: “Esta afección limita el paso del aire y reduce la oxigenación de la sangre, lo que perjudica la calidad de vida de quienes la padecen”.
La neumóloga enfatiza en el peligro para grupos sensibles como los niños, las embarazadas y los individuos con padecimientos de base, ya que enfrentan un riesgo mayor ante la constante exposición a estos agentes nocivos.
En el caso de las gestantes, advierte que existen consecuencias graves, debido a que el humo inhalado por la madre llega al feto a través del cordón umbilical, lo que puede provocar complicaciones respiratorias al nacer e incluso malformaciones.
“Las dioxinas se acumulan en los tejidos blandos del organismo y aumentan el riesgo de cáncer”, subrayó al referirse a uno de los daños causados a largo plazo por la acumulación de toxinas.
La doctora Herrera afirma que en los servicios sanitarios del territorio se registra un incremento de pacientes con infecciones respiratorias agudas, y el humo procedente de la quema de desechos constituye un factor determinante.
Ante este escenario, insiste en la necesidad de adoptar medidas urgentes que reduzcan la exposición de la población a estas sustancias perjudiciales.
Foto tomada de Granma

















