Camino al central René Fraga Moreno en el municipio de Colón, y después de sobrepasar el batey Gispert está la Unidad Empresarial de Base Cría Laberinto perteneciente a la Empresa Porcina de Matanzas con más de 1 830 animales entre sementales, cerdas y crías.
Para los residentes el nombre común es la “Cochiquera”, aunque en buena justicia no merece tal denominación porque de allí no irradian olores característicos de ese género animal.
Sí predominan el orden y las transformaciones constructivas para mejorar la infraestructura en 17 naves y un almacén.
La estrecha unión entre trabajadores y factores sindicales y políticos de esta unidad han prevalecido para obtener por tres veces la condición de Vanguardia Nacional, estímulo merecido entre otros logros productivos, tener al ciento por ciento el pago de la cuota sindical, el aporte a la Patria y la eficiencia laboral.
Hacedores de resultados…
No solo las notables apariencias físicas del lugar demuestran saldos positivos, cuando no se sienten olores desagradables y el color y la limpieza dan un toque peculiar y diferente. Los hombres y mujeres de esta unidad no desobedecen sus obligaciones durante la jornada diaria: cumplen con lo establecido y a veces van más allá con la voluntariedad de sobrepasar la meta.
Entre ellos, María Luisa Aguiar Lugo, secretaria de la sección sindical, que conoce de cómo poco a poco se aumentan las producciones ante dificultades. Recuerda unas naves rústicas y el rebaño de cerdos por todos los lugares así como el daño de los ciclones Michel y el Ike, que se ensañaron con la antigua granja y la dejaron casi devastada. “Aquí se trabaja conscientemente y siempre tenemos en cuenta cómo hacer crecer y aumentar el producto animal que tenemos”, dice como premisa.
Una mujer médico veterinario por más de una década desanda cada uno de los departamentos, Zaida Ríos Alfonso, la directora, orgullosa de su equipo: 28 hombres y seis mujeres.

”El trabajo es fuerte, pero nos enfrentamos a las dificultades para salir adelante con indicadores superiores y cumplir: la producción de pre cebas al destete para convenios”.
Y ejemplifica “que se debe separar la cría a los en 28 días –lo realizan en 26 días– con un peso promedio de siete kilogramos. En el año último exhibieron parámetros de eficiencia como 2.4 partos por reproductoras, con más de 10 camadas.
“Así como el 111 por ciento de supervivencia, más de 9 300 vendidos y en la denominada productividad numérica, relacionada con los animales logrados, de un plan de 19.23 crías por cerda fue un real de 22.05. Además de la aplicación de métodos técnicos, ahora mejoran con la instalación de un pequeño parque de paneles fotovoltaicos para el agua de consumo, nada es obra de la casualidad o la improvisación”, enfatiza.
Otro paradigma de estos afanes es el joven Maikel Rodríguez Tortoló, jefe de producción, quien muestra cómo las naves se limpian con mangueras a presión, en otras se suministra alimentos o se atienden a los recién nacidos. Él recalca “… aunque no existe tecnología de punta para la cría porcina como en otros países y el bloqueo también golpea, sí hay mucha voluntad y unión entre los trabajadores, con mucho sentido de responsabilidad y compromiso”.

El salario medio de la entidad oscila alrededor de los 4 243 pesos. (por: Roberto Vázquez)









