La aparente calma de las hojas de los árboles y los fuertes rayos del sol, unos días antes de la llegada de Irma, no lograron despistar a los pobladores del norteño municipio de Martí. Quienes dedican su vida a la crianza de animales y al cultivo de la tierra en esa región vulnerable, sabían muy bien qué hacer ante una situación de desastre.
Los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Cría “Frank País”, centro dirigido a la producción de precebas de cerdo, aprovecharon cada minuto de ventaja que le ofrecía el potente huracán para preverlo todo, desde la protección del ganado hasta el aseguramiento de los recursos, y así enfrentar al evento meteorológico con la suerte de su lado.
Roberto Castro García, director de la unidad agropecuaria, recuerda aquel momento como toda una epopeya. “Desde la declaración de la fase informativa comenzamos a adoptar una serie de medidas con el fin de salvaguardar los recursos de los almacenes y la vida de los animales, todos sabíamos que de esta forma podríamos reducir cualquier posible daño”.
En el caso del área de maternidad, comenta el directivo, contaba con 1700 crías y 200 puercas reproductoras. “Empezamos a asegurar los techos, cubrir la nave de 360 metros de largo por los lados con planchas más resistentes y a buscar madera en la empresa forestal para reforzar el trabajo.
“Ya el viernes se sentían vientos fuertes, si lo dejábamos para mañana entonces cómo poníamos las planchas. Terminamos tardísimo, pero oiga, la forramos completica, eso nos permitió que no tuviéramos afectación animal.
“Mientras Irma hacía de las suyas a las siete de la noche del sábado, ahí no se sentía aire porque estaba cerrado herméticamente. Esa misma madrugada tuvimos cinco partos logrados en perfectas condiciones”, refiere airoso.
El personal de la UEB también enfocó las acciones en la protección del mayor biodigestor de laguna tapada del país, moderno equipo que permite el adecuado manejo de los residuos que antiguamente se vertían de forma directa al manto freático.
“La planta de biogas permite la generación de electricidad al procesar gas metano, obtenido del excremento de los animales. El equipo aporta energía a la red eléctrica nacional, al tiempo que se cocina con el gas y se utiliza la materia orgánica como abono. Ante el inminente paso del huracán, al biodigestor se le quitó el gas como medida preventiva y empleamos la leña como alternativa en la cocina”, explica Castro García.
Sin embargo, al encontrarse la entidad demasiado expuesta a las rachas de viento del fenómeno tropical ocurrieron algunas afectaciones en la cubierta de tres naves, daños poco significativos gracias al esfuerzo de los trabajadores por proteger la instalación.
Cuando el organismo hidrometeorológico se alejó, de inmediato trazaron una estrategia de recuperación. Según el directivo ya contaban con los materiales necesarios en inventario, producto del proceso inversionista recién concluido, lo cual les permitió actuar con mayor rapidez sin tener que trasladarse a ninguna empresa en busca de recursos.
“Aunque la falta de servicio eléctrico retrasó un poco las labores de recuperación, luego intensificamos el trabajo hasta las seis y siete de la noche, ya que el colectivo decidió dejar lista la unidad para el 3 de octubre, en saludo al Día del Trabajador Agropecuario”, expone.
Castro García resalta que fue un proceso productivo muy complicado, pues se combinó la reparación con las labores habituales sin descuidar la crianza. “Pero más allá de la ardua faena, la calidad humana nos permitió avanzar, todos preguntaban qué más hacer”.
El ciclón también perjudicó el autoconsumo. Sin embargo quien conoce el campo sabe cómo sacarle provecho a las inclemencias del tiempo. “Trabajamos con inteligencia, dos días antes de las lluvias aramos la tierra, porque sino se llenaba de hierba”, relata.
“Ahora levantamos otra vez el organopónico y vamos a sembrar frijoles, tenemos las semillas y el abono. Esperamos que el tiempo nos de un chance para iniciar la siembra y mantener los siete platos del comedor, porque además de la recuperación de las planchas, hace falta priorizar la atención al hombre”, destaca.
A la semana del paso de Irma, la UEB Cría Frank País comenzó nuevamente la venta de cerdos debido a la gran demanda de este alimento. Aún cuando se encuentra enclavada en uno de los territorios que recibió los mayores estragos, el cumplimiento de las medidas de prevención junto al sentido de pertenencia de sus trabajadores les permite continuar entre las tres mejores de Cuba.(Por Ayose García Naranjo y Anet Martínez Suárez. Fotos: Ramón Pacheco Salazar)









