Solicitud de consultas, recurso de China en OMC por aranceles de EE.UU.

La solicitud de celebración de consultas es el primer recurso de China ante la OMC como parte de su respuesta al incremento arancelario decretado por Estados Unidos sobre mil 300 productos suyos.

 

Un pedido de ese tipo inicia formalmente una diferencia en la Organización Mundial del Comercio (OMC), acorde con información divulgada en el sitio web de la institución.

El objetivo preferente del Entendimiento sobre Solución de Diferencias (ESD) es que los miembros resuelvan las diferencias entre ellos de un modo compatible con los Acuerdos de la OMC.

En consecuencia, las consultas entre las partes son la primera etapa del sistema formal de solución de diferencias, lo cual les da la oportunidad de debatir la cuestión y encontrar una solución satisfactoria sin recurrir al litigio.

Sólo cuando estas consultas obligatorias no proporcionan una solución satisfactoria en un plazo de 60 días, podrá el reclamante pedir la resolución por un grupo especial. Incluso cuando las consultas no resuelven la diferencia, las partes siempre tienen la posibilidad de encontrar una solución mutuamente convenida en una etapa ulterior del procedimiento.

Hasta ahora la mayoría de las diferencias en la OMC no pasaron de la etapa de consultas, bien porque se encontró una solución satisfactoria o bien porque el reclamante decidió por otros motivos no llevar adelante su demanda, acorde con información divulgada por la organización.

Junto con los buenos oficios, la conciliación y la mediación, las consultas son el principal instrumento no judicial/diplomático del sistema de solución de diferencias de la OMC, enfatiza.

China anunció la víspera nuevos aranceles del 25 por ciento a 106 productos importados de Estados Unidos, que incluye la soya, automóviles, aviones y químicos por valor de 50 mil millones de dólares.

El lunes anterior la nación asiática puso en vigor un aumento de gravámenes por tres mil millones de dólares sobre 128 artículos de la nación norteña como el vino, frutas, nueces, la carne de cerdo y el aluminio reciclado.

De acuerdo con sus autoridades, es una manera de contrarrestar el impacto negativo derivado del alza impositiva por 60 mil millones de dólares aprobada el pasado 22 de marzo por el presidente Donald Trump bajo el argumento de enfrentar presuntas prácticas perjudiciales para el desarrollo estadounidense y robo de propiedad intelectual.

Unido a ello, Beijing insistió en el diálogo, las negociaciones y las consultas como la vía para terminar la actual confrontación, tras puntualizar que su contraofensiva arancelaria no tiene ningún trasfondo político.

mgt/mfb

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