Sol Arenas: ¿bailar para el turismo?

Razones-para-inscribirte-en-clases-de-baile-con-tu-pareja-00Sol Arenas es un colectivo, que cumplió sus 20 años de fundada, con un trabajo en el Hotel Palmeras, de la Cadena Sol Meliá Varadero, dirigido por el coreógrafo Orlando Gómez, más conocido por Landy.

No son muchos los colectivos, que cuando salen de sus espacios habituales para enfrentarse a un público diferente al de los clientes en el hotel, resisten adaptarse a ciertos códigos, que destruyan las convenciones, anquilosadas por la práctica, de un supuesto espectáculo para turistas. Sol Arenas lo logra y ese es uno de sus méritos.

¿Y es que en realidad existen esos límites estéticos y de recepción o son los propios creadores, quienes se lo imponen por facilismo, incapacidad o una inadecuada visión del mundo de la actuación?

Cuando Sol Arenas se presentó en el I Encuentro de realizadores para el turismo, como espectador disfruté la variedad de repertorio, tendencias y estilos, demostrado sobre el escenario del Cine Teatro Velasco; pero especialmente, el nivel técnico, el rigor, la integración del colectivo, la limpieza, precisión y belleza de movimientos y gestualidad. Lo mismo cuando se ha presentado en escenarios de la capital o de la televisión cubana.

Sol Arenas no deja de ser una compañía, para Sol Palmeras, siendo eficaz para el mismo, muchas veces apegada a lo que algunos llaman “lo que funciona en el turismo”, que es una manifestación del gusto, más que de la práctica; pero creo que sobresale entre un conjunto de agrupaciones, por su sistematicidad, rigor y experiencia reciclada, desde su génesis con otros repertorios y generaciones de bailarines, y porque incluso, sus piezas más comerciales, son el resultado de la profesionalidad y el buen gusto, de una madurez en el conocimiento de sus potencialidades y la de sus espectadores.

Muchas veces –y desde hace varios años– la he visto en su escenario habitual, en noches artísticamente más provocadoras que otras, y sus presentaciones, la mayoría de las veces son imaginativas, con un creativo y eficaz uso de la escenografía y las luces, lo que contribuye a un resultado orgánico, dramático y bello, enalteciendo al Hotel Sol Palmeras y su colectivo.

El cuerpo de bailarines, bien entrenados, apartados de la rutina, en la que a veces caen algunos, puede transitar de un estilo, tendencia a otro, con dominio de sus cuerpos, gestualidad y con una imprescindible expresividad facial, gestual, corporal, en las que a veces, muchos no trabajan, para caer en estereotipos, a veces insalvables.

Celebrar los veinte años de Sol Arenas, es destacar el liderazgo de Orlando (Landy) Gómez, que con sistematicidad, mesura, ha contribuido, a que la salida de su agrupación a escena, sea aplaudida más allá de cualquier espacio en que se presente para bailarle al mundo, desde Cuba. (Tomado periódico Girón)

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