Un grupo de españoles naufragados llegaron al poblado aborigen Yucayo y le pidieron ayuda a su cacique, quien accedió a trasportarlos por la bahía. Cuando las canoas se encontraban en aguas profundas, las voltearon y provocaron la muerte de casi todos los europeos. A partir de estos hechos, a la bahía se le llamó Matanzas. Posteriormente, se fundó la ciudad homónima a su alrededor.
Historias como estas han definido la forma de nombrar diversos lugares del país y son recogidas por la Comisión Nacional de Nombres Geográficos (CNNG), cuya tarea es establecer la normalización de los topónimos del territorio nacional y las designaciones geográficas extranjeras.
Cada provincia de la Isla cuenta con un Grupo Técnico de Asesores (GTA), subordinado a la CNNG. En esta localidad lo conforman diversos organismos como el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), la empresa GEOCUBA Matanzas, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y la Universidad de Matanzas, entre otros.
Los principales trabajos y tareas que desempeña el GTA se basan en la estandarización de los nombres geográficos contenidos en el código postal, la elaboración de las fichas y artículos para el Diccionario Geográfico de Cuba y la confección del Diccionario Geográfico de la Provincia.
Según el Ingeniero Luis Pérez Méndez, secretario general del GTA, para este año, prevén terminar el Diccionario Geográfico Provincial con la actualización de los topónimos y crear un sitio web, que incluirá definiciones e historia de lugares matanceros.
Los términos geográficos forman parte del patrimonio cultural de las naciones. A partir de ellos, el hombre puede reconocer los rasgos naturales y culturales de los territorios. Además, resultan instrumentos claves para las actividades de planeación y administración pública.









