Fundadores de la fábrica de cemento Carlos Marx, mayor de su tipo en el país, rememoraron la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en esa fábrica, quien auguró en 1980 produciría el doble del cemento que se obtenía en Cuba antes de la Revolución.
Jorge Hodelín Domínguez, especialista en mantenimiento eléctrico, explicó a la ACN que desde 1976 labora en la planta, donde aunque no puso la primera piedra sí fue protagonista del arranque de la primera, la segunda y la tercera línea y luego la modificación de la inversión extranjera.
Primero fue la arrancada del primer horno el ocho de marzo de 1980, pero poco después, el 29 de mayo de ese año Fidel vino a inaugurar la planta.
Ese día –cuenta Hodelín- había tremendo alboroto y todo se alistaba porque venía el Comandante con el presidente alemán Eric Honecker, y en el lugar conocido por Suplemento cuatro tuvo lugar el acto, el cual fue una gran alegría para los constructores y para nosotros que echamos a andar la fábrica.
En esa ocasión Fidel señaló que esta fábrica de tecnología alemana enseñaba cuán largo, duro y difícil es el camino del desarrollo porque durante cinco años debieron trabajar sin descanso para poder construir esa entidad y disponer de esta materia prima tan esencial para el crecimiento económico y social, y solucionar los problemas más críticos de la población como es el caso de las viviendas.
Más adelante el Comandante en Jefe agregó que con las nuevas plantas de cemento se podía disponer de un excedente del mortero para la exportación, por cuanto el país se convertiría en exportador de esa materia prima y a la par ingresar decenas de millones de dólares como resultado de la nueva capacidad de producción del oro gris.
Hodelín dijo que con el paso de estos 37 años sentimos como si la fábrica fuera nuestra casa, y el colectivo es una familia, por cuanto cualquier problema en la planta, de la especialidad eléctrica o de otra índole, todos nos movilizamos para solucionar ese problema.
Marta Elena Antúnez, técnica en ensayos químicos, añadió que cuando Fidel inauguró la fábrica a ella la habían enviado a capacitarse en la antigua República Democrática de Alemania, pero estuvo al tanto de la construcción de la planta y su arrancada.
Apuntó que fue siempre un orgullo laborar en una empresa tan importante, porque como dijo el Comandante con los altos niveles de producción podíamos exportar cemento y a la par ingresar decenas de millones de dólares como resultado de la nueva capacidad de fabricación del oro gris.
Unas cuantas mujeres dieron su granito de arena, dijo, no solo en el laboratorio, también tuvimos ingenieras que laboraron en producción, en los silos, y en las canteras, incluso cuando vino Fidel aquí trabajaba la única hornera del país
Luis Enrique Agriel Fernández, técnico, recuerda que Fidel vino en varias ocasiones, cuando la fábrica estaba en construcción, luego a la inauguración, y como expresó el Comandante en Jefe: “Esta fábrica tiene su historia” por todo los ajustes tecnológicos y de proyecto realizados a lo largo de su edificación.








