Los gustos musicales de la juventud cubana se inclinan cada vez más por el género del reguetón, y este a su vez tiende a empeorar su ya deprimente calidad y no hablo de la música, que es capaz de poner a bailar a la persona más recatada, ni de su pobreza lírica, sino del mensaje social que proponen la mayoría de sus exponentes.
Basta con interpretar las letras y encontraremos mensajes llenos de egoísmo, sobrevaloración de lo material e irrespeto a la mujer a niveles escandalosos. La mayoría de los reguetoneros no se imagina cuánta influencia negativa ejercen en la juventud que los idolatra e imita sus formas de vestir, hablar, comportarse y lo más alarmante de todo, de pensar. Sin darse cuenta de que inculcan en ella una concepción de sociedad donde lo más importante es estar a la moda, tener carro, dinero y muchas mujeres como simples objetos sexuales. La vida es mucho más que eso.
Todos los artistasTomado pe deben estar comprometidos con el pueblo que los sigue y merece de ellos respeto. Transmitir los buenos valores que nos caracterizan como cubanos y las preocupaciones de nuestro día a día, sin dejar por ello de hacernos bailar hasta el cansancio, porque eso también es cubanía. Necesitamos un reguetón tan inteligente como pegajoso. (tomado periódico Girón)









