Mayda Jiménez Milián trabaja en la Planta Antonio Maceo de Coliseo, perteneciente a la Empresa de Materiales de la Construcción, desde que se graduó hace 39 años. Como técnica de mecanización conoce al detalle la entrada de cada vehículo, así como su funcionamiento, cuándo urge reparación y las piezas de recambio necesarias. Pero uno en específico signa la vida de muchos allí: el Komatso HD320.
Cuenta que llegó a Cuba procedente de Japón en 1979, y por ello lo consideran entre los más antiguos en funcionamiento. “Sobrevive por el amor de sus dos operadores que lo manejaron desde el ´95, cuando lo recibimos de uso, hasta hace unos meses en que merecieron nuevos camiones chinos”.
Omar García Hernández y Jorge Arturo Lara Alemán, los choferes, declinaron la primera vuelta de equipos modernos porque el Komatso, pese a las reparaciones e innovaciones, “se mantenía en pie, con buen freno de montaña y dirección originales. Además, sus características permiten cargar 20 metros cúbicos de piedra de cualquier dimensión, por lo tanto es el único que se puede emplear en el desarrollo de cantera”, aseguraron.
No querían que jóvenes con poca experiencia le dieran el toque de gracia. Pero ahora está parado por gomas de repuesto y tuvieron que continuar en otros.
FRUTO DE LA CONSAGRACIÓN
El apego por lo que hacen resulta una constante entre estos obreros. Ello, unido al valor del yacimiento, coloca a Coliseo en lugar cimero dentro del ramo de la extracción de materiales imprescindibles para la población, las obras del turismo y de la defensa, así como los viales.
“Con tres líneas productivas y 57 personas, la planta garantiza el 63 por ciento de los áridos a nivel provincial”, explica Wilbert Reyes Navia, director adjunto de la citada empresa. “Por tales motivos nuestro ministro pretende que el centro se convierta en referente, de ahí que se ejecuten acciones de mantenimiento en las oficinas, comedor, laboratorio, taller… en aras de optimizar las condiciones de los empleados”.
El yacimiento, dotado de roca caliza dolomítica, es el más extenso y de mejor calidad en Matanzas. Aquí se obtiene macadam, piedra triturada, arena lavada, gravilla, granito, polvo de piedra, entre otros, con una resistencia mayor a los 800 kg/cm2. En el primer cuatrimestre del año sobrecumplieron sus planes con ventas que superan el millón de pesos.
“La cantera es una atracción de empleo para los pobladores de la zona”, refiere orgulloso su jefe de producción, Ernesto Delgado Figueroa. “Cuando instalamos la nueva inversión, el Molino 1, tuvimos que escoger solo cinco de los 20 hombres presentados.
“Contamos con varios equipos modernos, además garantizamos almuerzo y meriendas, un salario promedio de 585 pesos y 7 cuc de estimulación. Eso sí, se trabaja también en un turno de madrugada, de lunes a sábado, y en ocasiones enfrentamos roturas, pero el grupo es consagrado”.
Omar y Jorge Arturo ahora van cómodos y limpios, sin embargo, cuando el Komatso reanude la marcha, ellos mismos instruirán a los nuevos dueños. No pueden negarlo, son como los miembros de la brigada de mantenimiento industrial, apegados a la mecánica y a preservar aquello que les ha dado de comer por varias décadas. ( Por Mayuri Martin)









