El pasado 31 de agosto el gobierno de Colombia y el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) solicitaron al secretario general de la ONU, António Guterres, prolongar la Misión de la ONU, iniciada el 26 de septiembre de 2017.
‘La supervisión internacional es muy importante para ayudarnos en el ejercicio de la legalidad y en permitir que la base guerrillera haga una transición de desmovilización, desarme y reinserción que sea exitosa’, señaló la carta dirigida a Naciones Unidas por el presidente del país, Iván Duque.
El mandatario agradeció al organismo internacional ‘para identificar que no haya repetición y que nos ayuden a tener las alertas tempranas sobre cualquier incumplimiento en esas materias’.
Duque dijo que su gobierno no desea destruir los acuerdos negociados en la capital cubana, aunque aludió a la necesidad de ‘correctivos que van encaminados a que las cosas que van saliendo mal no representen una amenaza a la seguridad pública’.









