Meditación

La palabra meditación viene del latín meditatĭo e indicaba un cierto tipo de ejercicio intelectual. La meditación es la forma de estar relajado y alerta al mismo tiempo en un tranquilo y reposado estado mental; el cuerpo se encuentra relajado pero la mente concentrada. Es conseguir un estado mental despejado, aclarar la mente y al mismo tiempo mantenerse alerta. Existen diferentes tipos de meditación y la gran mayoría son semejantes una de otra, pero dependen mucho de la relajación y la respiración.

Con solo unos minutos dedicados a una meditación profunda se olvidan los problemas de todos los días y se limpia el interior de actitudes o emociones negativas experimentadas en el día. Con este simple cambio de actitud se puede transformar la visión de la vida porque un cuerpo estresado es más susceptible de sufrir muchas enfermedades pues el sistema inmunológico se encuentra debilitado, o sea, nuestros defensores se hallan afectados.

Simultanear la meditación con respiraciones lentas y profundas la hace aún más provechosa. En la vida cotidiana la respiración se vuelve bastante superficial y no se logra llevar el oxígeno necesario a nuestras células hasta el fondo de los pulmones. El intercambio necesario para llevar dicho oxígeno a nuestra sangre se ve disminuido.

Con determinado entrenamiento en la meditación, los estados depresivos pueden disminuir ostensiblemente y se puede lograr una mayor paz mental. La adecuada concentración mental es el secreto. La meditación es mucho más que una técnica de relajación, también sirve para aclarar y apaciguar la mente y al mismo tiempo mantenerse alerta.

CÓMO MEDITAR

Se debe mantener la mente alerta, relajándose y concentrándose en algo. Esto ayuda a mantenerse despierto e impide pensamientos de distracción. Las instrucciones básicas para la mayoría de las meditaciones son las mismas: relajarse, elegir algo para concentrarse y explorar, tal como puede ser la letra O en todas sus formas y maneras; y si la mente se distrae traerla nuevamente a la concentración y olvidarse de todo lo demás.

La concentración implica la supresión del funcionamiento ordinario de la mente, reduce la atención a un punto e induce estados de observación sobre ese punto caracterizados por tranquilidad y buenos momentos. Hay muchos y diferentes tipos de meditaciones, pero las orientaciones para casi todas ellas son similares: relajarse, concentrarse en un objeto o actividad y dejar de lado todo lo demás. La diferencia principal entre las distintas meditaciones es el objeto sobre el que se decide concentrarse.

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