Apóstol y maestro fue llamado Martí en vida, apelativos recogidos por la posteridad para indicar su condición de guía del pueblo cubano hacia la independencia.
Aunque nunca estudió magisterio, el revolucionario cubano, ejerció como maestro en más de una ocasión a lo largo de su vida.
Su inicio efectivo en la enseñanza tuvo lugar en el año 1877 en Guatemala.









