Con un rendimiento de más de 90 toneladas por hectáreas, el afamado productor agroecológico Fernando Doni ha cosechado hasta la fecha más de siete mil quintales de coles que sobrepasan las 30 libras en su finca Cayo Piedra.
Desde que insertara en su posesión la técnica de los microorganismos eficientes, las producciones agrícolas de la finca muestran un crecimiento ostensible que no solo se aprecia en los volúmenes productivos, sino además en la calidad y belleza de las hortalizas y granos cultivados.
Reconocido entre los agricultores matanceros por ser pionero en las prácticas agroecológicas, Fernando Doni desterró de sus suelos los insecticidas y plaguicidas químicos, e incorporó un método a partir de microorganismos que recolecta de la propia naturaleza, y luego enriquece con biopreparados que él mismo elabora.
Los microorganismos eficientes descontaminan y descompactan el suelo, incrementando su capacidad de drenaje; al suministrársele a las plantas mediante riego foliar estas se vuelven más resistentes a las plagas y alcanzan grandes proporciones.
Ahí reside la fama de la finca Cayo Piedra ubicada en Máximo Gómez, en el municipio matancero de Perico: las coles gigantes que se extraen de la tierra y que sobrepasan las 30 libras para asombro de todos.
La posesión del inquieto campesino e investigador es una especie de polígono científico donde siempre se incorporan nuevas prácticas que enriquecen el sustrato.
“Aquí no empleamos ningún tipo de insecticida porque son muy dañinos para el ser humano y la naturaleza”, comenta.
En la finca de Fernandito, como le conocen sus allegados, también se cultiva el sorgo y plantas forrajeras como la leucaena y la moringa para el ganado menor.
Las coles de cayo Piedra, de la variedad Globe Master, no solo son referentes por su tamaño, también relucen por la buena apariencia dada sus hojas saludables y buen sabor. ( Por Arnaldo Mirabal)









