Los tiempos marcan el camino y dan señales de alerta en cuanto lo que pudiera ser una problemática social. Por ello no faltan quienes se dan a la tarea de encontrar soluciones y buscar las vías más factibles, y por qué no, patentizar su aporte.
Marcado por la época y las circunstancias, hoy en Cuba desde la escuela, el hogar y otras instituciones, se trabaja en la formación de valores mediante una herramienta vital, la historia. Y es que justamente el medio no es incorrecto, y mucho menos dista de la posible solución a la llamada pérdida de valores.









