La Constitución de Jimaguayú marcó un hito en la historia constitucional de Cuba

La República es la realización de las grandes ideas que consagran la libertad, la fraternidad y la igualdad de los hombres”, escribió Antonio Maceo en un mensaje a los constituyentes de Jimaguayú.

El 16 de septiembre de 1895,  hace ya  123 años,  culminarían 3 jornadas de trabajo con la adopción de una nueva Constitución para la República en Armas.

La constituyente de jimaguayú,  que consta de un preámbulo y 24 artículos,  representó un paso de avance en la organización gubernamental, respondió a una etapa histórica , tuvo en cuenta los errores pasados, ya que se ajustó a la realidad de la guerra,  y marcó un hito en la historia constitucional cubana.

En el artículo 24 se especificó que, «si en dos años la guerra contra la metrópolis española no estaba ganada, debía convocarse a otra Asamblea Constituyente».

En correspondencia con esto se realizó en 1897 la Asamblea de La Yaya. Que  según recoge la historia, La Yaya constituyó un retroceso con respecto a su antecesora, pues renacieron las «contradicciones entre el mando militar y el civil.

Constitución  de 1901
Frustrada la victoria de los mambises sobre el colonialismo español, con la invasión militar de Estados Unidos en la Guerra de Independencia, tuvieron lugar en 1901 los debates de los delegados a la Asamblea Constituyente, quienes debían redactar y adoptar una Constitución para el país en el nuevo contexto.

Las voces de mambises como Juan Gualberto Gómez, Manuel Sanguily y Bartolomé Masó, entre otros, resonaron en contra del apéndice conocido como Enmienda Platt –con el cual nació la nueva Constitución– y que respondía a los intereses de los círculos de poder del vecino del Norte, al poner a Cuba a su total disposición, para que este entrara e interviniera cada vez que lo considerase necesario.

Años más tarde, Gerardo Machado promovió una reforma de la Constitución de 1901 con el objetivo de extender su mandato, que se aprobó en 1928; y en 1934, bajo la orden del presidente Mendieta, tuvieron lugar rápidas reformas, pero ninguna llegó a tener una trascendencia esencial.

Constitución del 40

Fue firmada en Guáimaro, el 10 de octubre de 1940. Con un espíritu progresista, esta  Constitución, al decir del abogado, intelectual y político Armando Hart Dávalos, expresó «el pensamiento político cubano de la década del 40 logrado por consenso público y formalizado por la Asamblea Constituyente, en la que estuvieron presentes tanto figuras de la derecha como una destacada representación de los comunistas y de las fuerzas revolucionarias provenientes de la lucha contra Machado».

Entre otros aportes, la constitución del 40 reconoció el derecho de los obreros a la huelga, declaró el trabajo como un derecho del hombre, proscribió la discriminación por motivo de sexo o color de la piel, estableció la protección especial a la familia y a la igualdad de la mujer, se pronunció por la educación general y gratuita, y por la salud pública al alcance de todos.

No obstante, significó una Constitución frustrada, pues «sus medidas más progresistas nunca se cumplieron porque los gobiernos corruptos y entreguistas lo impedían».

Constitución de 1976
Con el triunfo de la Revolución Cubana, se hizo necesaria una nueva Ley de Leyes. Un grupo de juristas, designado por las organizaciones políticas y de masas, redactó un proyecto de Carta Magna, que fue sometido a discusión, en la que participaron más de 6 millones de personas.

Luego el documento fue considerado en el Primer Congreso del Partido, y como resultado de las propuestas se modificaron el preámbulo y 60 de los 141 artículos del documento. «El 15 de febrero de 1976 hombres y mujeres del pueblo, mayores de 16 años, acudieron a las urnas para ejercer su voto libre y secreto. El 96 % de la población en edad electoral aprobó la Constitución», explica el periodista Pedro García. El 24 de febrero de 1976 fue proclamada esta Constitución en acto solemne y público.

Reforma de 1978
El 28 de junio de 1978, la Asamblea Nacional del Poder Popular, en uso de sus facultades constitucionales, acordó reformar el artículo 10, inciso a) de la Constitución, a los efectos de que en lo sucesivo la Isla de Pinos pasara a llamarse Isla de la Juventud.

Reforma de 1992

Reforma de 2002

Proceso de Reforma Constitucional de la Constitución vigente

Desde el 13 de agosto hasta el 15 de noviembre se realiza en todo el País el proceso de consulta popular de la Constitución de la República de Cuba.

En este ejercicio de genuina democracia, el pueblo, tiene la posibilidad de proponer modificar, adicionar, eliminar o esclarecer dudas sobre el documento.

Los criterios emitidos en las asambleas de consulta popular se tendrán en cuenta para enriquecer el texto, que finalmente será sometido el año próximo a un referendo aprobatorio en la Asamblea Nacional.

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