José Martí y sus ideas sobre el deporte y la cultura física

Muchos estudiosos de la vida y la obra de nuestro Héroe Nacional, José Martí, consideran que la etapa más intensa en la que ejerció el periodismo fue la comprendida entre finales de la Guerra de los Diez Años y el inicio de la de Independencia, en 1895.

En ese período, Martí vivió en diferentes países de Latinoamérica y en los Estados Unidos y en este último es donde publica, mayormente, sus ideas relacionadas con el deporte y el ejercicio físico que aún conservan vigencia en nuestros días.

Sobre el deporte estadounidense, narra y analiza espectáculos que tenían lugar entre los años de 1882 y 1893, cuando el capitalismo iba ampliándose en forma ascendente en el país del Norte.

En esos artículos Martí presenta con ejemplos sus valores éticos y estéticos y crítica las manifestaciones aberrantes, carentes de humanidad vistas en ese país, cuando reseñó para varios medios de prensa de New York, Caracas y Buenos Aires, la pelea de boxeo entre el gigante Ryan y el mozo de Boston, Sullivan efectuada en Mississippi, “que son tenidas como hazañas o en las que los atletas, entrenadores, el público y la prensa participan con la misma indiferencia que ante otras miserias humanas de aquella sociedad”.

Nuestro Héroe Nacional consideraba que “el cuerpo era un depósito de fuerza, también es la casa de la mente o los cimientos y paredes de dicha casa”. Pensaba, con gran acierto, que el ejercicio físico desarrolla también las facultades intelectuales y morales.

En 1892, destacó en España el aplauso que merecía el proyecto de ley del Diputado Becerra quien había propuesto al Congreso se declarara oficial la enseñanza de la gimnástica y se impartieran clases en los Institutos de Educación Superior, como mínimo durante un año con carácter obligatorio.

Fueron muchas sus crónicas dedicadas a deportes tan diferentes como el patinaje artístico, el boxeo, las corridas de toro, las regatas de remo y velas, béisbol, esgrima, ajedrez y fútbol americano, entre las más conocidas.

Lo más interesante de la calidad de sus trabajos sobre estos temas es que nunca se le reconocieron aficiones deportivas hasta que llegó, a los 27 años de edad a Estados Unidos.

Si se sabía que tenía más conocimientos del ajedrez, que lo practicó desde joven. En las Obras Completas, página 119, tomo 37, aparece una bella cita sobre la descripción de una partida: “por los balcones abiertos invita otro piano ruso, tocando melodías de Tchaikovski a los transeúntes al torneo de ajedrez, presidido por el retrato de Paul Morphy, donde el célebre Chigorin, maestro en el gambito Evans, derrota sin trabajo a Mr. Lew, un muchacho de Quebec, quien en un relámpago de genio inventa lo que años de talento no le pueden destruir”.

Con un bello lenguaje, el mismo utilizado en todos sus escritos, José Martí nos narra sobre ejercicios físicos y deportes y nos hace descubrir en ellos el gran conjunto de valores que encierra su práctica, entre los que la lucha por la libertad y el amor a la Patria y su defensa son componentes relevantes. (Por:

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