La calidad en la semilla para lograr plantaciones con rendimientos favorables es una preocupación de la agricultura desde el propio triunfo de la revolución por ser este una fuente de desarrollo económico importante para el país. Los cambios climáticos impulsan a buscar con mayor prontitud variedades resistentes a plagas y enfermedades que permitan salvar cosechas y aumentar los rendimientos. Por ello en cada unidad productora -sobre todo aquellas dedicadas a los cultivos varios – se fomenta la creación primero de bancos de semillas y su ampliación como fincas. De esta ultima en el municipio de Colón destaca, la finca de semillas agámicas de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC ) “Gispert”, uno de los dos polos productivos de la agricultura en el territorio con resultados en los cultivos varios. En esta unidad Enildo Valero Tápanes, especialista en control sanitario, explica “… que este tipo de semillas se obtienen de una parte de la planta, contrario a la semilla botánica y fueron adquiridas en el Instituto Nacional de Investigaciones de Plantas Tropicales (INIVIT ) de la provincia de Villa Clara, lo que garantiza la certificación y calidad de las mismas…” La finca de referencia por la organización y atención cultural agrega Enildo, ….”es fruto del trabajo diario, hoy tienen semillas básicas con clones de yuca en cuatro variedades, dos de malanga y cinco de plátano, a los cuales se les aplica en su mayoría medios biológicos para bajar las cargas contaminantes y proteger el medio ambiente y se utiliza la tracción animal -las tradicionales yuntas de bueyes-, para conservar el suelo. Entre los objetivos de la finca agámicas de la UBPC “Gispert ” está diversificarse con semillas a utilizar en las siembras, según los cronogramas para lograr altos rendimientos agrícolas.









