Concluyen las clases en el curso académico que pone punto final a un período de esfuerzos compartidos por estudiantes y maestros, y con el cierre de las aulas llega a Matanzas, y a todo el país, la gran noticia que estimula a los docentes: incremento salarial sustancial en todos los niveles de enseñanza, que seguramente contribuirá al retorno delante del pizarrón de jubilados que, necesitados, y a la vez añorando la profesión que no se olvida, retomarán las tizas y alzarán sus voces para seguir formando a las nuevas generaciones, en un ambiente de mayor tranquilidad personal en relación con los ingresos imprescindibles para la subsistencia familiar.
Para Margarita, veterana de más de 40 años en el ejercicio del magisterio, “…ha sido una nueva luz para no solicitar la jubilación y mantenerme activa, porque la noticia, ¿por qué no decirlo?, me ha dado nuevos bríos para seguir activa”.
Alberto, por su parte, con más de 70 largos inviernos de experiencia, se pregunta si continuará las contrataciones en la Universidad, habida cuenta la estimulación salarial anunciada seguramente hará que retornen al claustro regular algunos antiguos y experimentados catedráticos, cuya ausencia posibilitó a jubilados incorporarse a tiempo parcial… Por lo pronto se trata de una muy buena forma de iniciar oficialmente el verano, aunque con records de calor en la piel, pero despejando incógnitas de futuro. Por Roberto Pérez Betancourt









