Guardo en mi archivo periodístico un resumen de las palabras de Eugenio Martínez Enríquez, Embajador en DOS MIL 17 de Cuba en España durante el acto de homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz el 25 de Marzo de ese año en el Teatro Marcelino Camacho de la ciudad de Madrid y que me parece muy bueno recordar ahora ante los acontecimientos internacionales que agudizan la vida entre las naciones.
La Revolución Cubana fue tomada por muchos en el mundo como un gigante atrevimiento y para otros como una afrenta personal. Y no se equivocaron, fue un gigante atrevimiento porque para Cuba no había otro tan necesario e imprescindible camino, es decir, un acto de rebeldía que imaginaban muy pocos que tuviera el éxito que tuvo. El primero en atreverse a cambiar todo lo que tenía que ser cambiado fue nuestro Fidel, su gestor y líder, su soñador y artesano, su defensor y garante.
El líder cubano hizo trizas los conceptos y las entonces relaciones internacionales y de la política, el fatalismo geográfico, el orden mundial existente entonces, el papel de las potencias, los mitos raciales de supremacía blanca y los de género. Nunca antes un país tuvo tanta valentía como Cuba para poner en orden la vida de esta nación.
Fidel hizo trizas los conceptos de las relaciones internacionales, lo referente a la política, el fatalismo geográfico, el papel de las potencias, los mitos raciales de supremacía blanca y los de género. Nunca antes un país del llamado Tercer Mundo contribuyó con cientos de miles de sus hijos, a defender la independencia la libertad y el desarrollo que hicimos los cubanos a miles de kilómetros de distancia.
Todo el mundo sabe con el esfuerzo que se hizo la Revolución. El Moncada, el exilio en México, la llegada del Granma, los combates de Alegría de Pío, la llegada a la Sierra Maestra, la invasión y toso el sacrificio unido en bien de la Patria.
Eugenio Martínez Enriquez en su intervención en España declaraba algunos aspectos preguntados a Fidel en una oportunidad:
De su perseverancia ¿ Cuál es el trabajo que menos le gusta ? Fidel respondió: El trabajo de dormir por el tiempo que tengo que invertir en eso, Ahí mismo le lanzan la segunda interrogante: ¿ Cree que el pueblo norteamericano podría aprender más conversando con usted?.- Y Fidel sin inmutarse dijo: Aprender no, pero pudiera comprender mejor.
De su modestia cierta vez durante uno de sus viajes al exterior le preguntaron: ¿ Su visita ha sido histórica ? El líder de la Revolución Cubana, sin perder un solo ápice de su modestia expresó: No me corresponde juzgarla y, a seguidas, con rapidez inmediata preguntan al Comandante en Jefe otros elementos de sus convicciones:
De su fe en la victoria y el mejoramiento humano preguntaron a Fidel: ¿ Por qué defiende el comunismo si el comunismo murió? La respuesta fue la siguiente: También murió Cristo y revivió. El Socialismo sigue vivo y sigue vivo porque la edad del egoísmo tiene que pasar.
En cuanto al sentido del deber, los periodistas, de forma inminente arreciaron sus preguntas en cuanto a la lealtad del Comandante en Jefe de esta forma: ¿ Usted puede decir que la Historia lo Absolvió: Fidel, sin inmutarse dijo: Estoy absuelto porque he seguido mis principios y mis ideas y, rápidamente en cuanto a su sentido del deber le preguntan: ¿ Usted está cansado de gobernar? . Fidel, como siempre, con su tesitura pausada y sincera les expresa: No puedo cansarme de una obra en la que todo mi pueblo entrega hasta su propia vida en defensa de las conquistas alcanzadas. El cansancio no existe ni existirá nunca en mi vida al servicio de este pueblo heroico. El futuro dirá la última palabra.









