24 de diciembre de 1953. Fidel y sus compañeros encarcelados en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, se niegan a recibir la cena especial que les ofrecen por la celebración de la Nochebuena.
En esta fecha de 1958, en ocasión de celebrarse la Nochebuena, Fidel acompañado por Celia y varios combatientes, visita a su madre en Birán. Luego se dirige a Marcané y seguidamente hacen un alto en Mangos de Baraguá, lugar de la histórica protesta de Antonio Maceo.
En 1959, acude a un humilde poblado de Soplillar, en la Ciénaga de Zapata, para compartir la cena del 24 de diciembre junto a varias familias de la localidad, entre ellas la de Rogelio García y la de Carlos Méndez.
En 1967, habla en el acto efectuado en Jobabo en Oriente, en ocasión de finalizar sus tareas en la más oriental de las provincias cubanas, la Brigada Invasora Che Guevara y comenzarlas en Camagüey.
Destaca la labor realizada por sus integrantes en la activación de más de 4 mil caballerías de tierra improductivas hasta ese momento a pesar de no tener todo el equipamiento ni la cantidad de trabajadores necesarios para la actividad.
Señala que el hombre se ve en la necesidad de luchar, de enfrentarse a las adversidades, a la naturaleza dura, a la pobreza y al subdesarrollo. Patentiza:
“¡Pero solo con esfuerzos de hombres, con sacrificios de hombres, se puede marchar adelante!”
“Y esta verdad es la que eleva la actitud de ustedes ante la conciencia de todos: el ejemplo de ustedes, de verdaderos revolucionarios, de verdaderos ciudadanos, que trabajan sin descanso, día y noche, como lo exigen estos tiempos de la patria…”
En 1977, Fidel realiza las conclusiones del II período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular celebrada en el teatro Karl Marx, en La Habana.
Subraya el clima de respeto, camaradería y fraternidad que reinó en el contexto de la reunión, así como la claridad y honestidad de los planteamientos de la dirección del país.
“Existimos en algo más que en los hombres o en grupos de hombres, en algo más que en los líderes o en grupos de líderes, y estas realidades objetivas es lo que le da fuerza a nuestra convicción de que estamos trabajando y luchando por una obra verdaderamente perdurable…”
En 1993, clausura el VI Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, en el Palacio de las Convenciones. Señala la importancia de los debates que tuvieron lugar en la cita de los trabajadores de la prensa cubana.
“Creo que la prensa —y aquí quedó claro como sentimiento y como criterio de ustedes— tiene la misión primordial de defender la Revolución. Defender la Revolución es defender el socialismo”.
Detalla cómo concibe a la prensa en la sociedad cubana.
“Veo la prensa como una fuerza, un instrumento formidable de la Revolución. La veo como Radio Rebelde, en la Sierra Maestra, porque estamos viviendo tiempos que no son más fáciles que los de la Sierra Maestra; estamos viviendo tiempos más complejos que los que vivimos en aquella época”.
Con relación a los periodistas cubanos en el contexto del proceso revolucionario manifiesta:
“¿Cómo los veo a ustedes, los periodistas? Los veo como comisarios del pueblo en esta batalla”.
“Nosotros tenemos que ganar esta batalla con ideas, tenemos que ganar esta batalla con las ideas del socialismo, las ideas de nuestro socialismo”.









