La celebración del Día del Trabajador del sector eléctrico es siempre una convocatoria para escuchar las historias de vida de aquellos que encontraron en las diversas áreas de la generación, distribución y comercialización de la electricidad, una inspiración para su desempeño laboral.
Con esa finalidad visitamos el despacho territorial de la Empresa Eléctrica de Matanzas para conversar con una de sus trabajadoras, María Helena Bango Padrón, la única ingeniera eléctrica de la entidad que en este 2017 recibe el diploma por dedicar 40 años al sector.
Quizás por ello nos confiesa que las razones que la llevaron a insertarse en esta actividad se han multiplicado con el tiempo.
“Cuando yo me gradué nos acostumbramos a permanecer en el lugar de la ubicación inicial porque todos los ingenieros ganaban lo mismo, o sea, no había necesidad de buscar nuevos horizontes en busca de mejoras salariales.
“Así me fui enamorando de mi centro, de la actividad, principalmente de Norma, Metrología y Control de la Calidad, que además de ser la primera que realicé en la empresa, fui pionera en ella, pues antes no se practicaba.”
Aún así, para María Helena también existen insatisfacciones relacionadas, fundamentalmente, con la respuesta que recibe de su actividad como analista del despacho provincial de carga eléctrica.
“Por ejemplo, me gustaría que se reconociera más este trabajo del despacho porque de aquí salen las programaciones de interrupciones del servicio, de mantenimiento en los diferentes niveles de voltaje, dígase líneas de subtransmisión, las de 33 kV y las de 110 kV, que es en la que yo opero.
“Desde aquí también se atienden las averías que se presentan. Es decir, el despacho es prácticamente el centro del que emanan la calidad y seguridad en la red.”
Criterios a los que hay que poner asunto porque hablan el conocimiento y la experiencia en el trabajo.
“Yo me gradué en el año 1977 y desde entonces he crecido muchísimo desde el punto de vista profesional, pues he tenido la oportunidad de superarme en varias especialidades, incluida la de despachadora de carga eléctrica, donde ostento la homologación internacional.”
Tesoros que hablan de la vida profesional de esta ingeniera que ya es parte de la historia de la Empresa Eléctrica de Matanzas, por su permanencia en ella durante cuatro décadas.









