Tecnología automatizada y equipos convencionales, recién calibrados, aportan hoy fiabilidad a las mediciones realizadas en la estación meteorológica del municipio de Jovellanos, en la provincia de Matanzas, una de las cinco que tributa al Servicio de Diagnóstico de la Radiación Solar para Cuba.
Los registros diarios del comportamiento de variables climáticas diversas permanecen a disposición de productores de alimentos, especialmente en esta región de relieve llano e intensa actividad agrícola, reseña Roberto Jesús Hernández en la web de la ACN.
Milagros Alfonso, especialista principal de la Red de estaciones meteorológicas del territorio, declaró que resulta ventajoso contar con el equipamiento para medir, en tiempo real, los niveles de radiación global, directa, y difusa, debido a su impacto sobre la naturaleza y el ser humano.
Conocer a cuánta radiación estamos expuestos es indispensable para actividades tan importantes como diseñar paneles solares, organizar actividades al aire libre, lidiar con diferentes padecimientos de la piel, o evaluar la durabilidad de componentes sometidos al calor, explicó Alfonso.
La también Máster en Ciencias detalló que hoy la información actinométrica no capta el interés de agricultores estatales, aunque productores independientes la consideran valiosa para proteger sus cultivos más vulnerables, entre ellos el tabaco.
A decir de la investigadora, el impacto de la radiación debe tenerse muy en cuenta para el manejo y la introducción de diferentes especies de animales y plantas, en aspectos como la eficiencia fotosintética, así como también el denominado estrés calórico.
Otras estaciones actinométricas insertadas en una red como parte del Servicio de Diagnóstico de la Radiación Solar para Cuba, se localizan en las provincias de La Habana, Sancti Spíritus, y Camagüey, así como también en el municipio especial Isla de la Juventud.









