Digamos NO, al consumo de alcohol

En reiteradas ocasiones no ha faltado el consejo oportuno de familiares y amigos. Para Leandro se ha convertido en un hecho poco comprendido el  excesivo consumo de alcohol.

Esta historia es bien difícil, es un mal que aqueja a muchos que aún dudan  que cada año mueran en el mundo 3,3 millones de personas, por el abuso de alcohol, según afirma la organización mundial de la salud.

El alcoholismo es una enfermedad que conlleva a los individuos a  padecer una fuerte necesidad de ingerirlo de forma tal que existe una dependencia física del mismo y  cuando no es posible su ingesta se  manifiesta a través de determinados síntomas de abstinencia,

En torno a este problema de salud existen diversos criterios, y en muchos de  ellos se aprecia que las personas tienen conciencia de sus efectos.

Aunque las opiniones versan en tener dominio del daño que genera el alcohol  no debe considerarse como un tema manido pues  cada día aumentan las personas con esta adicción que  supone un serio riesgo para la salud y que a menudo conlleva al riesgo de una muerte prematura.

Las  consecuencias son incontables y muchas veces irreversibles ya sean de tipo hepática como la cirrosis hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, cáncer de boca y accidentes o suicidio que marcan para toda la vida de manera individual y colectiva.

Cualquiera puede ser el afectado, su hijo,  los amigos, los hermanos, los padres, m en fin hasta usted,  que sin medir consecuencias empieza por una pequeña dosis y  luego queda atrapado por el alcohol.

¡ENTONCES DIGAMOS NO,  A SU CONSUMO!

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