Hoy los cantantes aficionados encuentran solución a sus necesidades formativas en la escuela de canto Atenas Vive, que nació como parte del Proyecto de Integración, Intervención y Transformación Sociocultural AfroAtenas.
Según el Solista-Vocalista de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Rafael Somavilla, avalado por el Instituto Nacional de la Música, Osiel García Espinosa, creador de la escuela, brindan clases de solfeo, desenvolvimiento escénico y repertorio con el fin de formar en los artistas una preparación integral en la materia.
«Nuestra ciudad necesitaba un proyecto como este. Los aficionados no tenían una institución que los preparara para enfrentarse a un escenario. Esta escuela está concebida para ayudarlos en su preparación para que puedan convertirse en profesionales», expresó.
El curso no tiene una duración definida. Su extensión depende de la capacidad de los artistas para captar los conocimientos que se brindan.
Magela Quintero Pérez, graduada de nivel elemental de piano, y el fundador de la escuela, resultan los profesores encargados de impartir las clases. Ambos profesionales de la cultura matancera están avalados por el Instituto Cubano de la Música y Turarte.
Los alumnos realizan presentaciones en los espacios culturales del municipio y la provincia, en distintos centros como la Casa Social de la UNEAC y la sede de la Asociación Hermanos Saíz. Habitualmente actúan en conjunto con varios proyectos comunitarios, y se presentan el último sábado de cada mes en la sede de la escuela.
Miroelkis Matos Martínez, integrante del proyecto reconoce que «la escuela me ha posibilitado mejorar la ejecución de los temas, porque los ejercicios que se hacen en las clases me permiten ampliar el registro vocal y la proyección de la voz».
La escuela cuenta con una matrícula de 25 alumnos y se aceptan estudiantes de todo el país. Los interesados en incorporarse a las aulas deben dirigirse a la sede del proyecto en el Centro de Gestión Cultural para el Desarrollo en el barrio de Pueblo Nuevo (Callejón de las Tradiciones), en la ciudad de Matanzas.
Por Laura González Solés, estudiante de Periodismo










