A juicio del senador y del excandidato presidencial Gustavo Petro, ‘no se puede salvar la selva amazónica si Colombia y Brasil no hacen una reforma agraria que entregue áreas de tierras fértiles al campesinado, si la humanidad no deja de consumir carne bovina, si no detenemos la minería en espacios estratégicos del agua y el aire’.
Cuando hablamos de cambio climático a muchas personas les parece que hablamos de Marte. Si se quema la selva amazónica, habrá tormentas de arena en los llanos orientales y Bogotá tendrá el peor aire de toda su historia. Morirán miles de niños por enfermedades agudas respiratorias, escribió en Twitter.
Entretanto, el Ministerio colombiano de Ambiente y Desarrollo Sostenible lamentó ‘el desastre ocurrido en la selva amazónica brasileña y otros países vecinos, por la presencia masiva de incendios forestales’, e instó a trabajar de manera conjunta para la restauración y conservación de sus recursos naturales, culturales y sociales.
Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales de Brasil, del 1 de enero de 2019 al 18 de agosto último se registraron 71 mil 497 focos de incendio en el gigante sudamericano, de los cuales el 52,5 por ciento se situó en la región amazónica.
Por la extensión de los incendios, algunos estados amazónicos declararon situación de emergencia o alerta ambiental, pues la humareda puede provocar enfermedades respiratorias y afectar el tráfico aéreo.









