¿Qué es el patriotismo para los cubanos, la laboriosidad?. ¿Qué plan de clase se utiliza en este sentido? ¿Cómo inculcar valores en los estudiantes?…
No son inquietudes tan comunes en la comunidad docente, pero con el comienzo del nuevo curso escolar 2018- 2019 en los centros de educación de todo el país los maestros deben enseñar a los aprendices, además de letras y números, una serie de valores morales que contribuyan a la formación cívica del estudiante.
En ocasiones, de forma inusual y sin planificación, estos acápites del aprendizaje son transmitidos mediante el accionar del didáctico o tratados por seguir las orientaciones de algún directivo, o simplemente por cumplir cronogramas educativos.
Pero, ¿Conocen los pedagogos de Cárdenas cuáles son los modos de actuación que surgen de la moral y que prioriza el Estado Cubano para trabajar con ellos de forma implacable y continua?
A raíz de la crisis económica y espiritual que vivió el país en los años 90 del pasado siglo, se desarrollaron investigaciones y proyectos que incitaban a fomentar la situación desde el trabajo con los valores, aquellos que nos identificaban como nación y que fueron engendrados por los mambises.
Debido a la necesidad que presentaba la dirección del Partido y el Gobierno en la isla de erradicar la situación existente, se realizó un estudio que involucró a más de 100 especialistas de todo el país el cual resultó en la creación del Programa Director para la Educación en el Sistema de Valores de la Revolución Cubana.
En un primer momento este documento ofrecía las definiciones, los modos de actuación y otras características de 10 valores morales. Lo cual no significa que sean los más importantes, pues la jerarquización dentro de este sistema no existe, dicha selección sólo apunta que los valores seleccionados fueron los más afectados durante el Periodo Especial. En el año 2012 se le incorpora el valor antimperialismo, en busca de perfeccionar dicho programa y acercarlo a las condiciones y tradiciones históricas de Cuba.
Pese a la importancia que tiene el Programa Director para conocer acerca de valores como la solidaridad, la honestidad y el humanismo, su divulgación, apropiación y análisis dentro de la sociedad son mínimos. Las familias no pueden obtenerlo, porque no abundan ejemplares en las librerías. Las personas no lo conocen, pues no se divulga por los medios de comunicación ni su existencia y menos su contenido.
Pero nuestros aguerridos profesores deben hacer un esfuerzo, otro más, y apropiarse de este documento, de explicarlo en clase y ponerlo en práctica para que sus discípulos sean los hombres y mujeres que la Revolución necesita.Autor: Denis Daniel Martínez









