El papel de la empresa estatal socialista cubana como base de la economía nacional, y la necesidad de ajustar las remuneraciones al trabajo centraron hoy el análisis del proyecto de Constitución de la República de Cuba en la Empresa Comercializadora del Cemento (ECOCEM).
Jesús Miranda Bello consideró que si los salarios y condiciones laborales no son competitivas en el sector estatal, la fuerza trabajadora fácilmente puede mudarse al cuentapropismo o incluso buscar la salida del país, con lo cual se pierde un profesional que tantos recursos y tiempo costó formar.
Mientras el salario no cubra las necesidades y expectativas de los trabajadores, proliferarán los fenómenos nocivos como la corrupción y el robo, estuvieron de acuerdo los presentes.
Así, se concluyó que estimular al trabajador es la mejor manera de incrementar la eficiencia y fortalecer la empresa estatal socialista, para que pueda cumplir con su cometido como sujeto principal de la economía nacional, que se promulga en el artículo 26 del título II del Proyecto de Constitución.
El debate se extendió también en lo referido a la propiedad privada –que se reconoce en la propuesta de Carta Magna-, al considerar los presentes que la Ley suprema de Cuba debe ser más explícita sobre ciertos términos.
Alain Alfonso Figueroa consideró necesario modificar el término “concentración” de la propiedad y que se esclarecieran los medios de producción “determinados” sobre los cuales se ejerce.
Lidia Martínez señaló que limitar la concentración de la propiedad no es estrictamente necesario y que para que no conlleve a inequidades sociales, lo mejor es plantear un sistema fiscal que regule la generación de riquezas de forma legal y que de cierta manera beneficie a la sociedad.
El artículo 68, capítulo III, del título Derechos, Deberes y Garantías, donde se define el matrimonio, también fue objeto de análisis; en ese sentido, Armando González pidió se respetara la disposición de la Ley de Leyes hoy vigente, sin el cambio propuesto.
Osmany León Rodríguez, director general de ECOCEM, consideró que la consulta propuesta por la máxima dirección del país constituye un deber para cada cubano, y que en las manos del pueblo está enriquecer el documento, para que se parezca a la sociedad que queremos.
El proyecto de Carta Magna, sometido a análisos popular desde el 13 de agosto último y hasta el venidero 15 de noviembre, se compone de 224 artículos, 87 más que la Constitución vigente.









