Según explicó Dujarric, del 9 de julio al 14 de agosto, Israel solo permitió el ingreso de algunos alimentos, limitados suministros médicos y de combustible, y prohibió la salida de cualquier producto. Este miércoles, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que se espera próximamente el ingreso a Gaza de más de 400 camiones cargados de mercancías de primera necesidad.
Por otra parte, aunque Israel aumentó la zona de pesca permitida de tres a seis millas náuticas frente a la costa norte de Gaza y a nueve millas náuticas en la costa sur, el bloqueo de Tel Aviv y la mayoría de sus restricciones para Gaza siguen vigentes, advirtió la OCHA.
A pesar de ese reporte de extensión del área de pesca, informes en la Franja de Gaza alertan que la armada israelí abrió fuego contra barcos de pescadores en el litoral norte del enclave y los obligó a regresar a la costa sin que se registraran heridos.
Tel Aviv cerró Kerem Shalom para presionar al movimiento Hamas -que controla Gaza- a detener el lanzamiento de globos incendiarios contra Israel a través de la valla limítrofe, y finalizar las protestas de la Gran Marcha del Retorno.
Esas manifestaciones se realizan cada viernes desde el pasado 30 de marzo, y ya dejan saldo de casi 160 palestinos muertos y más de 17 mil 500 lesionados, en buena medida por la brutal represión de militares israelíes.
Naciones Unidas ha alertado en reiteradas ocasiones sobre condiciones humanitarias catastróficas si Tel Aviv mantiene el bloqueo a Gaza -impuesto hace casi 12 años- y continúa el cierre de los cruces comerciales y de otro tipo con el enclave costero.
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