Al hablar de tabaco en Cuba vienen a la mente las vegas de Pinar del Río. Sin embargo, muchas personas desconocen que los suelos rojos de Jovellanos albergan uno de los tres lugares de Cuba donde se obtiene mayor cantidad de capa de exportación, junto a La Habana y Sancti Spíritus.
Pero aquí las hojas no se alzan directamente bajo el sol. En su lugar utilizan una variante llamada a ser la de más regalía: el tabaco tapado.
TIERRAS ROJAS CON POTENCIAL
“Fue el propio Fidel quien dijo una vez que la llanura Habana-Matanzas tenía grandes perspectivas para el cultivo del tabaco. Durante un tiempo la siembra cogió auge, pero luego decayó. Hoy queremos rescatar este renglón que se cultiva en Pedro Betancourt, Los Arabos y Jovellanos, pero está demostrado que esta última locación es la que da más capa de exportación y de mayor calidad.
El cultivo en esta zona constituye una necesidad estratégica debido a la similitud de sus capas con las obtenidas en Pinar del Río, lo que sirve para cubrir la necesidad de tabaco exportable”, explica Dino Alejo Alfonso, jefe de seguridad y protección de la Unidad Empresarial de Base de Acopio y Beneficio del Tabaco en el municipio.
Por su parte, Elián Pinero Sánchez, joven director de la unidad asegura que aunque no es común, en las tierras se han alcanzado las capas de catorce cero claro y la catorcena grande, ambas usadas para torcer el habano y el cohíba robusto. También se obtiene la catorcena mediana, una de las más empleadas.
Por esta razón el municipio se propone sembrar hasta el 2023 unas 160 hectáreas, para ser el de más tabaco sembrado en la provincia, además de empezar a plantar en Calimete, Perico, Unión de Reyes y Colón.
UNA EMPRESA NECESARIA
Para afrontar esta producción se encuentra la Unidad Empresarial de Base de Acopio y Beneficio del Tabaco del municipio Jovellanos, una empresa pionera que el próximo 4 de marzo cumplirá 2 años de creada.
“Somos pioneros como UEB en el municipio, pero tenemos la experiencia de los tabaqueros que siembran desde hace 15 años.
“Nosotros compramos el tabaco a cerca de 22 productores vinculados a cuatro CSS, para depositarlo en un almacén y someterlo a un proceso productivo de beneficio, en donde se clasifica el producto de acuerdo a la calidad de la hoja en tres grupos: hojas de capas de exportación, consumo nacional, y tripas y capotes”, asegura Pinero Sánchez.
Después de medirlo, la entidad vende sus productos a la empresa Ramas, donde de acuerdo a su calidad se decide el destino final: la cigarrería, o la fábrica de torcido, ya sea consumo nacional o de exportación.
EL FUTURO
“La empresa está en constante crecimiento por las potencialidades que posee, especialmente por sus suelos que permiten alcanzar capas de exportación.
“Por esta razón Matanzas necesita desarrollarse, y ampliar su producción para lograr un gran desarrollo tabacalero, y Jovellanos tiene un papel preponderante en este objetivo en el futuro”, afirma Dino Alejo Alfonso.
“Para este año se augura una buena campaña, con un plan de siembra de 55,6 hectáreas, que permitirá beneficiar 64 toneladas para un plan técnico económico de 11 millones de pesos, más del doble del anterior. Y no solo se duplican las áreas plantadas sino también aumenta la calidad”, asegura Pinero Sánchez.
Para enfrentar el reto, la novel entidad acomete un conjunto de acciones entre las que destaca la construcción de una escogida de nuevo tipo, la primera en su tipo y referencia nacional.









