En la actualidad, el uso de las nuevas tecnologías en la comunicación va a un ritmo acelerado, y a medida que se avanza en la utilización de las redes sociales, también aumenta la presencia de errores ortográficos en la transmisión de cualquier información.
En este proceso pueden incidir varios factores como la premura al escribir, la necesidad de ser el primero en publicar, pero no puede convertirse en una justificación.
En Facebook y Twitter, los más utilizados, se publican los mayores errores, aunque no se excluyen los teléfonos móviles, correos electrónicos, chat, entre otras. Estos se manifiestan de manera habitual a través de la ausencia de tildes y de signos de puntuación, uso indiscriminado de las mayúsculas, olvido de las tildes en los pronombres exclamativos e interrogativos, o abuso de la letra j al simular las risas por escrito.
Todos cometemos errores, sobre todo en las palabras que desconocemos, pero en las redes sociales se ha vuelto una tendencia, ya sea por la prisa o inmediatez. Debemos revisar los textos, y ante la duda consultar el diccionario.
Al escribir correctamente ayudas a los demás a mejorar su ortografía. Su buen dominio influye de manera positiva en los diferentes ámbitos de nuestra vida, nos identifica al hablar y escribir, muestra el nivel de preparación del ser humano. Es la mejor herencia que podemos dejarles a la nueva generación.
La correcta ortografía impacta, aún cuando existan personas que no lo perciba. Bien dijo el escritor colombiano, premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, cuando le preguntaron sobre la mala ortografía en las redes sociales: “Lo importante de escribir bien en Internet, es escribir bien”.










Pienso que no importa donde escribamos, siempre se debe hacer bien y sin faltas de ortografía; con escribir una palabra mal un día después se hace costumbre de escribirla incorrecta.