Cubanos evocarán deceso de Mariana Grajales, Madre de la Patria

De múltiples maneras los cubanos evocarán los 125 años de la muerte de Mariana Grajales, Madre de la Patria, con particular acento el próximo 27 cuando una velada artística expresará el recuerdo agradecido a su figura.

 

Ese martes, desde temprano, flores frescas simbolizarán el homenaje ante su tumba en el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia y junto a la escultura denominada Madre Ceiba, con la cual el escultor Alberto Lescay mostró el tributo de su pueblo a la progenitora de la estirpe gloriosa de los Maceo.

En abril último, Santiago rememoró el entierro cubano de la heroína, tras la exhumación de sus restos en Jamaica, lo cual se sumó a innumerables muestras de veneración que tienen lugar en su territorio natal, lideradas en buena medida por el Centro de Estudios Antonio Maceo Grajales (Ceamg), de esta urbe.

Una de las más antiguas esculturas que reverencian a Mariana se ubica aquí en el emblemático Paseo Martí y allí acuden las santiagueras a expresar su admiración, al igual que sucede con la Plaza de la Revolución que lleva su nombre en la ciudad oriental de Guantánamo.

En las perspectivas del tributo perpetuo está un conjunto monumental a su memoria en las cercanías de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, donde tienen lugar las más sentidas concentraciones populares de los habitantes de esta ciudad que vio nacer al adalid de las guerras cubanas por la independencia.

En uno de sus hospitales maternos y en varios centros de la trama citadina el nombre de la Madre de la Patria la evoca constantemente en el devenir cotidiano de los santiagueros.

Nacida aquí el 12 de julio de 1815, la mujer que con el tiempo y su entrega a Cuba mereció tan notable consideración, tuvo 14 hijos que se involucraron de una u otra forma en las gestas independentistas y ella misma se destacó como enfermera en los hospitales de sangre del Ejército Libertador.

La historia reconoce su ejemplo inspirador en la numerosa prole y sus aportes a la causa liberadora, los cuales continuaron tras establecerse en Kingston, Jamaica, donde falleció el 27 de noviembre de 1893.

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