Comenzaron a edificarlo en el siglo XVIII y más adelante José Mariano Borrell y Padrón ordena la construcción de la planta alta, la cual es habitada por la familia hasta 1857, año en que esta parte a España.
Nicolás Brunet nació el 14 de septiembre de 1810. Vivió en Trinidad, La Habana y Cádiz, España, donde falleció en 1893.
A la muerte de José Mariano, en 1830, la casa la heredó su hija Ángela Borrell y Lemus, quien en ese mismo año se casó con Nicolás.
La casona conserva en la arquitectura de la planta baja características del estilo mudéjar y en la superior las líneas arquitectónicas corresponden al neoclásico.
Estuvo en poder de la Asociación Pro Trinidad desde 1945 hasta 1964, mientras que es inaugurado como Museo Romántico el 26 de mayo de 1974, por lo que acaba de cumplir 45 años desde que abriera sus puertas al público por primera vez.
Declarada por la Unesco, en 1988, Patrimonio Cultural de la Humanidad, Trinidad -junto al Valle de los Ingenios- atesora uno de los conjuntos arquitectónicos mejor conservados de la mayor de las Antillas y de América.
El Museo Romántico de Trinidad, el cual posee una de las más valiosas colecciones de artes decorativas de Cuba, fue reabierto en enero de 2019, con motivo del aniversario 505 de fundación de la añeja ciudad, tras un costoso y prolongado proceso de restauración.
Antes, en enero de 2014, este bellísimo palacete ubicado en la Plaza Mayor, reabrió sus puertas como una de las obras emblemáticas de los 500 años de la conocida como Ciudad Museo del Caribe.
INDISCUTIBLE PRESENCIA
De acuerdo con el libro Trinidad y el Turismo (1954) el Palacio del Conde Brunet sobresalió por el patio andaluz, el cual en esa época era considerado como el más bello del país caribeño.
A este acaudalado personaje se le adjudica la construcción del famoso teatro que llevara su nombre y en el cual dice el citado libro se sentaban las damas y los caballeros en sillas o butacas trasladadas por esclavos, como un detalle más de lujo y exquisitez.
Sus salas expositivas muestran recibidores, salones de estar y dormitorios, entre otras áreas, donde hay muebles de la época, vajillas, lencerías, platería y porcelanas de las más afamadas fábricas, tales como las de Sevres, y la cristalería de Bacarat.
Textos consultados reseñan algunos objetos de incalculable valor como la cama española de bronce y nácar y el armario francés de 1852 que están en el dormitorio, además de una vitrina alemana de Meissen con una pluma de oro y rubíes en su interior.
RECONOCIMIENTO A RESTAURACIÃ’N
En el contexto del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, que se celebra cada 18 de abril, fueron entregados en 2019 los premios provinciales de Conservación y Restauración.
Cinco son los inmuebles y sitios que lo merecieron y luego de una reparación capital el Museo Romántico resultó el único nominado del territorio a nivel nacional en la categoría de Restauración.
En la colonial ciudad, de calles adoquinadas, techos de tejas rojas y amplios ventanales también se construyeron otros muchos palacetes de renombradas y muy ricas familias, dueñas de ingenios azucareros y esclavos.
Recientemente acreedora del título de Ciudad Artesanal del Mundo, Trinidad es un tesoro vivo donde predomina, junto a la original arquitectura, el patrimonio intangible.
El Museo Romántico es una de las instituciones más visitadas de esta villa, fundada en enero de 1514 y tiene la peculiaridad de que más del 80 por ciento de sus fondos provienen de la sureña localidad, los que afirman los entendidos ascienden a más de dos mil piezas.
La fachada de enormes arcos, pintada de color amarillo, da forma al portal y en la planta alta de esta majestuosa mansión sobresale el balcón con la reja de hierro de exquisita decoración.
Enclavado en el No. 52 de la calle Cristo es considerado el único Museo Romántico de Cuba y une a sus particularidades las pinturas murales que adornan las paredes.
Se suma a la Red de Museos de las Artes Decorativas y constituye un ejemplo de la arquitectura doméstica de los siglos XVIII y XIX, en una ciudad que muchos consideran detenida en el tiempo.









