Cuba lleva su solidaridad a ciudad más alta de Bolivia

Ubicado a unos cuatro mil metros sobre el nivel del mar, el Hospital Integral Comunitario Chacaltaya, en la occidental ciudad boliviana de El Alto, recibe a diario a unos 300 pacientes que son atendidos por 38 cooperantes cubanos.

Cirujanos, dermatólogos, ginecobstetras, neurólogos, pediatras y enfermeros, entre otros colaboradores de esa nación, trabajan en el centro donde se salvó la vida a 429 personas y se asistió a 105 mil 913 en 2015.

En la urbe más alta de Bolivia, los profesionales del país caribeño desafían al clima y se sobreponen a los síntomas propios del Mal Agudo de Montaña para brindar su ayuda a los más necesitados, incluso a aquellos que residen en localidades apartadas y de difícil acceso.

Nosotros atendemos a la población de El Alto, pero también a quienes llegan de departamentos como Oruro Y Potosí. Además, nos trasladamos a comunidades distantes y tenemos que atravesar lugares peligrosos para ello, explicó a Prensa Latina Oscar Manuel Villa, vicedirector de Asistencia Médica del hospital.

Asimismo, precisó que el año pasado se realizaron 17 Ferias por la Salud, espacios de gran impacto social donde se ofrecen consultas y exámenes gratis a quienes carecen de recursos.

Las ferias se convocan por comunidades y tienen lugar generalmente los sábados. En ellas participa un grupo de nuestros especialistas y enfermeros, quienes en ocasiones llevan consigo el equipo para realizar ecografías, añadió.

El pueblo boliviano nos agradece muchísimo. Acuden a nosotros porque somos médicos cubanos, les brindamos un servicio gratuito y contamos con casi todas las especialidades en el hospital, algo que desearía tener cualquier centro de salud, destacó Villa.

El prestigio de nuestra medicina no se ve solamente en el territorio nacional, sino a nivel mundial por todo lo que se ha hecho. En nuestra labor, la política no importa: atendemos a pacientes de diversas corrientes e ideologías. Creo que no existe un país que supere a Cuba en eso, aseveró.

Por su parte, el vicedirector de enfermería del Chacaltaya, Jesús Ramón Checón, resaltó el impacto en las comunidades de la labor de los cooperantes cubanos y el agradecimiento recibido de los bolivianos.

Al hospital han llegado niños con convulsiones febriles y cuando logramos su recuperación, las madres comienzan a llorar y agradecen a la misión médica. Es una experiencia única, afirmó.

Como María Cruz, varios pacientes tratados en ese centro expresaron su satisfacción con la atención recibida y reconocieron la labor de los galenos.

“Los médicos cubanos me tratan bien. Vine a hacerle un control a mi hija y me voy complacida. Me gustaría que la misión continuara y que sigan atendiendo así. Es muy bueno para nosotros que el servicio sea gratuito porque no podemos pagar hospitales privados”, expresó Cruz.

En 2015, los colaboradores del Chacaltaya realizaron mil 745 cirugías, asistieron a 53 mil 461 personas en consultas especializadas y a 12 mil 115 en visitas a domicilio.

Además, organizaron charlas educativas y audiencias sanitarias con el objetivo de preparar a la población en la prevención de enfermedades.

De acuerdo con Villa, uno de los mayores retos en El Alto, además del clima, ha sido comunicarse con quienes hablan aymara y quechua, para lo cual acuden al apoyo de niños y adolescentes que actúan como traductores.

No obstante, señaló las buenas relaciones mantenidas con los pacientes y con colegas bolivianos, sobre todo los graduados en universidades cubanas, con quienes intercambian conocimientos y experiencias.

También en El Alto, el doctor Antonio Enamorado, quien trabaja en el Centro Integral de Salud Rosas Pampa, coincidió en la calidad de los vínculos con la comunidad y destacó la importancia de las misiones médicas cubanas.

La relevancia de nuestra presencia en estos lugares es que traemos nuestra experiencia en áreas como la atención primaria, la prevención de enfermedades y la promoción de salud, lo cual no es común aquí. Mucha gente no ha oído hablar de dietas y estilos de vida saludable y explicarlo es una parte importante de nuestra labor, precisó.

Además, atendemos, como parte del programa Mi Salud, a un gran grupo de personas entre los 18 y 60 años de edad que queda excluido del sistema de seguros y no cuenta con dinero para pagar centros privados. Todos los días realizamos visitas a los hogares, añadió.

Por su parte, Alison Mendoza, una joven de 18 años que tuvo su bebé en Rosas Pampas, reconoció la labor de los médicos de la isla y agradeció el trato recibido por ella y su hija.

La atención ha sido muy buena. Me parece bien que sea gratuita porque algunos no tenemos muchos recursos para ir a un hospital, declaró a Prensa Latina.

Asimismo, la también boliviana Alicia Tantani, Licenciada en Enfermería, destacó el trabajo de los especialistas cubanos, quienes -señaló- tienen muchos pacientes que vienen a buscarlos a ellos.

Ante las muestras de agradecimiento, los cooperantes expresaron su satisfacción y reiteraron su compromiso con su labor y el pueblo boliviano.

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