Lilian, o Lily como le dicen cariñosamente su familia y amistades, hoy tiene una mirada diferente sobre la vida y disfruta de cada minuto como si fuera el último de su existencia.
Con solo 22 años de edad y sus ojos grandes color café que adorna su rostro juvenil, sabe discernir con exactitud lo útil y valeroso de lo insignificante.
¨ Es que cuando sabes que tu vida corre peligro y que cualquier momento puede ser el ultimo para ti, empiezas a ver las cosas de forma diferente, lo que para mí antes era muy importante, por ejemplo, salir de fiestas con malas compañías que me guiaban por el camino del alcohol y el cambio constante de pareja, muchas veces sin protección, hoy entiendo que no era lo ideal¨.
Lily dejó de asistir a la universidad donde cursaba el segundo año de la carrera Lengua Inglesa y sus días los ocupaba en lo que para ella era vivir la vida.
¨ Me fugaba del aula, me iba para la playa, allí junto a otras amigas tomábamos con la persona que pudiera pagar nuestras bebidas y después… casi siempre terminábamos durmiendo con parejas diferentes¨.
A pesar de los regaños de sus padres y las advertencias de sus amigas de la infancia, la joven consideraba que hacía lo correcto y lo demás era bobería.
¨ Esquivaba a mis padres y a mis verdaderas amigas, me molestaba que me reprimieran todo el tiempo y por eso me aleje de todos los que me querían¨
El mundo de fantasía de Lily se derrumbó cuando un día Especialistas del Centro de Epidemiologia de su localidad tocaron la puerta de su hogar.
¨Cuando me dijeron que uno de los muchachos con el que estuve saliendo tenía VIH SIDA y que debía acudir a realizarme las pruebas quedé devastada, sentí un miedo tan grande, apareció la depresión, la falta de seguridad y no podía dejar de pensar en las cosas que me faltaban por experimentar.
Entre ellas, quería disfrutar de la maternidad y tener un bebé, desearía vivir muchos años para decirles a mis padres, cada día, lo mucho que los quiero y lo especial que son para mí, esas son cosas que creo que no me va a alcanzar el tiempo para repetirlo tanto como yo quisiera¨.
Los resultados de las pruebas afirmaron que era una paciente 0 positiva, aunque su estado de salud general era bueno.
¨ Bueno, en un principio esperaba la muerte todos los días, es aterrador pensar que puede ser mañana o en un rato pero con el tiempo empecé a coger confianza y ha aferrarme a la vida; Hoy con el tratamiento adecuado y los chequeos periódicos llevo una vida, casi normal.
Para mi normal es que retomé mi carrera, salgo de paseo con mis verdaderas amigas, SIN ALCOHOL, NI CIGARROS, pero bailo, escucho buena música, claro Rock and Roll, y hasta tengo novio.
Un chico especial que apostó por el amor y con las precauciones debidas mantenemos una relación estable de más de 6 meses.
Es por eso que ahora tengo una mirada diferente sobre la vida y disfruto de cada minuto como si fuera el último de mi existencia¨.









