Considerada entre las más prestigiosas Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA) de la provincia de Matanzas y la nación cubana, la 26 de Julio, de Colón, es toda actividad por estos días debido a la proximidad de la zafra azucarera y a las tareas relacionadas con las siembras de frío en cultivos varios.
Como el principal peso económico recae sobre los macizos cañeros, cosecha e implementos a utilizar para garantizar corte y tiro de la gramínea, Fidel Bernal Echevarría, presidente de la CPA, se refirió a cuanto hacen al respecto.
“Llevaremos a zafra 701 hectáreas que, de acuerdo con los estimados de este mes de septiembre, representarán 46 mil toneladas, con rendimiento de 66 t por ha, destinada al basculador del ingenio México, al que tributamos”, aseveró Bernal Echevarría.
Este año decrecen en relación con el año anterior en áreas llevada a la contienda, e incluso en t por ha, pero se debe, dijo el directivo, a que poseen menos áreas de ciclos largo.
En cuanto a cómo logran tale resultados, incluso por encima de la Tarea Álvaro Reynoso, de 54 t por ha, explicó que se debe a las atenciones desde los retoños hasta casi el corte, e incluye la limpia. “Hay mucho sudor entre surcos que hacen crecer a estas plantas”, manifestó.
Como la cosecha implica otras responsabilidades con las que deben cumplirse para poder enviar la materia prima a la industria, en la actualidad los cooperativistas de esta entidad, Vanguardia Nacional por dos décadas consecutivas, se ocupan de alistar sus máquinas cosechadoras, tractores y otros relacionados con el parque automotor.
“Estamos enfrascados en la recuperación de las combinadas, de las que tenemos dos KTP-2M remotorizadas, cuyas labores las consideramos avanzadas, y deben estar lista para cuando arranque el ingenio, a principios de diciembre próximo.
“Vamos a declararnos listos para la zafra el 15 de noviembre, y comenzaremos los cortes cuando se indique, pues, como en anteriores contiendas, afrontaremos y resolveremos los problemas que puedan surgir, como acostumbra este colectivo.
“De igual forma, contaremos con 10 camiones Hino que, no obstante el tiempo de explotación, se mantienen en buen estado debido a las atenciones que les brindamos. Por ejemplo, le pasamos la mano en cuanto a chapistería, pintura y alguna reconstrucción que requieran. También a los remolques. Nos falta un motor en reparación que llegará a tiempo.”
En este renglón del tiro de caña precisó el Presidente de la CPA que el único inconveniente es la falta de cinco remolques para que cada camión tenga el necesario.
”Y como llegarán a la provincia algunos, pienso que nos tendrán en cuenta y comencemos sin dificultades, y así cumpliremos nuestros objetivos productivos y económicos, que es también el del central, la provincia y el país, a los que no podemos fallar”, puntualizó.
Como el diálogo tiene lugar en el taller de mecánica, observamos cómo, junto a los técnicos en las reparaciones, comparten labores con estos últimos no solo los operadores de cosechadoras y choferes de los citados vehículos, sino otros que tienen responsabilidades entre el valioso colectivo.
“Aquí contamos con los más importante para llevar adelante nuestras labores y compromisos: el factor humano, con conocimiento y experiencia, pero también con alta disposición para el trabajo, al nivel de las atenciones que le dispensamos a ellos y a sus familiares”.
MIELES Y LECHE
La ganadería vacuna es otra fuente de trabajo y aporte económico en la entidad agrícola de marras. En la actualidad poseen 100 toros de ceba estabulados, ya contratados para comercializarlos, y luego reinar el ciclos con otros tantos, en áreas donde prima la higiene y correcta imagen.
“La industria láctea también recibe parte de nuestra producción cotidiana, porque hacia allí enviaremos este año 30 litros de leche., de los que ya recibieron 20 mil 220, y no tendremos dificultades incluso para excedernos en tal cantidad. En el año precedente le entregamos 27 mil l”, señaló Bernal Echevarría.
La apicultura resulta otro rubro en esta CPA colombina, y este año tienen planificado comercializar con la entidad estatal 20 toneladas, de las que ya produjeron 12, pero falta la floración invernal, rica en floración y, por ende, del rico néctar melífero.
“Viandas y hortalizas se venden en menor escala. Ello se debe a que nuestras tierras son de secano. No hay aquí riego de ningún tipo, para nada, y esto merma rendimientos. Sin embargo, cumplimos los compromisos con el Estado y nuestros 140 cooperativistas”, manifestó el Presidente de esta cooperativa, rentable desde su fundación en diciembre de 1981.
La distinguen, además, el Premio Álvaro Reynoso en producción del ‘bambú dulce’, y la bandera por su condición de Agricultura de Vanguardia.
Sobran razones para considerar a la CPA 26 de Julio como ejemplo del sector cooperativo y campesino. A cuyo Congreso, en mayo de 2015, dedicamos los éxitos productivos actuales”.
(Tomado de Periódico Girón)









