Miembros de la delegación de base de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) del municipio de Colón, familiares y amistades rindieron homenaje, este 2 de mayo, a Julio Ángel Collazo Piloto personalidad de la Cultura en el territorio al conmemorarse el aniversario 95 de su natalicio.
Alrededor de las nueve de la mañana visitaron el cementerio San Rafael en la ciudad de Colón y se depositó una corona en el panteón donde descansan sus restos mortales.
Pablito, José y Carlitos, sus discípulos y amigos incondicionales, contaron vivencias que hicieron a los presentes trasladarse en el tiempo y recordar a collacito, tal y como fue, investigador incansable, apasionado por la historia y su ciudad pero también gruñón, metódico e inconforme.
Julio Ángel Collazo Piloto se desempeño en diferentes oficios, siendo el más importante el de propietario de imprenta de 1951 a 1958, Al triunfar la Revolución y con el basamento cognoscitivo que poseía, prefirió dedicarse a los libros.
De 1962 a 1968 fue bibliotecario del Pre- Universitario de la ciudad colombina, de 1968 a 1974 fue el responsable regional de bibliotecas escolares. En 1974 comenzó a ejercer como primer director de la casa regional de los responsables regionales de bibliotecas escolares.
En 1974 comenzó a ejercer como primer director de la Casa de los Mártires del Moncada regional de los mártires de la lucha revolucionaria.
Su labor en la búsqueda de piezas, en el acondicionamiento del local, en la investigación histórica fue encomiable hasta 1983, año en que pasó a retiro.
Durante estos años acopió valiosos artículos históricos que fueron imprescindibles en la posterior apertura del Museo Municipal de Colón, la Biblioteca y el Archivo Histórico. El alcance de esta labor rebasó las fronteras municipales.









