En declaraciones a Prensa Latina, el diplomático indicó que el debate popular del anteproyecto de Carta Magna constituye un verdadero ejercicio de la democracia socialista.
‘Este mecanismo inédito en el mundo, en el que el pueblo funciona como una gran asamblea constituyente, le da la oportunidad a cada cubano de opinar sobre el texto, proponiendo adiciones, supresiones, aclaraciones, ampliaciones, u otra redacción en cada uno de los párrafos del proyecto’, subrayó.
Hernández puntualizó que el anteproyecto que se propone es adelantado, moderno, supera a todos los que ha tenido el país, al estar estructurado según lo más importante.
También ofrece igualdad, es amplio e inclusivo, de acuerdo con la doctrina actual del derecho y regirá, como Ley de leyes, la vida de las actuales y futuras generaciones de cubanos, de ahí el apoyo que recibe por parte del pueblo de la mayor de las Antillas, agregó.
Por otra parte, el diplomático refirió que el proceso de discusión a iniciarse hoy desde la misión estatal cubana en Nicaragua, se inserta en los debates que ya realiza el pueblo de la isla desde el pasado 13 de agosto y que se extenderá hasta el 15 de noviembre.
Dentro de este mecanismo también estamos incluidos los colaboradores cubanos y el personal en misión oficial que nos encontramos laborando en el exterior y para ello se están realizado también reuniones preparatorias y entrenamientos de dúos que moderarán los análisis, puntualizó.
Asimismo, resaltó que los cubanos residentes en unos 120 países ya participan en el proceso de consulta popular del Proyecto de Constitución.
En ese sentido, afirmó que los cubanos residentes en Nicaragua no son la excepción y para ello ya se está utilizando la disponibilidad de una planilla online en el sitio Web Nación y Emigración (http://www.nacionyemigracion.cu) habilitada por la Cancillería de la isla.
Hernández explicó que tanto en ese sitio, como en las cuentas oficiales en las redes sociales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba aparece un video tutorial que explica de manera fácil y amena los pasos a seguir para garantizar una participación efectiva a través de dicha vía.
También señaló que están a disposición un grupo de recomendaciones para trasladar las propuestas de modificaciones o comentarios acerca del proyecto.
Para el jefe de la misión estatal cubana en la nación centroamericana, el debate y aprobación de una nueva Constitución, además de atinado es una necesidad, a tono con los tiempos que vive el país, en el que se actualiza el modelo económico y social.
A su vez, consideró significativo que este anteproyecto, contrario a los que de manera malintencionada lo presentan como una desviación del proceso revolucionario, asegura que en Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción.
Esa es la forma de propiedad principal, y la dirección planificada de la economía, que considera y regula el mercado, en función de los intereses de la sociedad, apostilló.
‘Estamos seguros de que al concluir este proceso, el país saldrá fortalecido de este nuevo examen, de este ejercicio, expresión del carácter democrático y participativo del Estado revolucionario y del poder soberano del pueblo, devenido este en órgano constituyente de la nación’, enfatizó.
A juicio de Hernández, reformar la Constitución genera un compromiso y un diálogo entre la generación histórica de la Revolución y aquella que la releva en el ejercicio del poder político.
Implica cambio, transformación, al tiempo que lealtad a los valores y principios fundacionales que pautan una sociedad diferente, remarcó.
Para el diplomático, los cubanos tienen hoy ante sí una gran oportunidad de manifestar con franqueza sus opiniones y también la responsabilidad histórica de formar parte del futuro.
No caben dudas de que continuaremos defendiendo la prédica martiana; ‘Yo quiero que la ley primera de la República, sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre’, aseveró.









