Con una tasa de mortalidad infantil de 3.04 por cada mil nacidos vivos el Programa Materno–Infantil (PAMI) en la provincia de Matanzas está en un proceso de renovación.
Para mantener este indicador los especialistas médicos del sector intensifican el trabajo con las gestantes, principalmente con las adolescentes y las que presentan alto riesgo genético.
Embarazadas con enfermedades asociadas no controladas antes de llegar a la gestación es una de las dificultades que conducen a la prematuridad, según precisiones de la jefa de sección del PAMI en la dirección provincial de salud pública en Matanzas, doctora Ana Daima Ortiz Puñales.
La directiva puntualizó además que para revertir esta realidad se trabaja con la preparación y calificación de los médicos y enfermeras que asumen las consultas de planificación familiar para lograr que las féminas conciban el embarazo en el momento oportuno.
De igual manera, desde los propios consultorios médicos se realiza trabajo preventivo en aras de imponer correctos hábitos alimenticios que permitan llevar el embarazo a un término feliz.









