De acuerdo con las últimas estadísticas, Chiquimula es el que reporta el mayor incremento de la tasa, pues pasó de 1,9 a 3,5 casos por cada 100 mil habitantes.
El Observatorio detalla que en este mismo tiempo hubo 713 niñas de 11 a 13 años que fueron abusadas y se enfrentaron a una maternidad forzada.
Estos son solo algunos de los embarazos reportados, pues hay un subregistro de casos que no llegan a un centro asistencial, por razones diversas, una de ellas, el miedo a denunciar al abusador, generalmente parte del núcleo familiar, asegura la fuente.
En cuanto a municipios, es el altiplano el de mayores tasas de embarazos de menores, en particular sobresale Cajolá, en Quetzaltenango, con 14,3 por cada mil habitantes.









