Dicho indicador, que señala con varios meses de anticipación inflexiones en el ciclo económico, bajó 10 centésimas para Estados Unidos, hasta los 98,96 puntos, y otras 10 centésimas para la eurozona en su conjunto, a 98,96 puntos, por debajo en ambos casos del nivel 100 que marca la media de largo plazo.
El descenso mensual, correspondiente a agosto, llegó a ser de 15 centésimas para Alemania (a 98,58 puntos), de 22 centésimas para España (a 98,58 puntos) y de hasta 61 centésimas para Irlanda (a 98,66 puntos).
La rebaja fue más contenida en Italia, de ocho centésimas a 99,04 puntos, y en Francia, por el contrario, hubo un incremento de cuatro centésimas a 99,39 puntos.
La OCDE interpreta que la tendencia de crecimiento de Francia, a diferencia de los otros grandes países de la moneda única, se mantiene estable. En cuanto al Reino Unido, en plena incertidumbre por su salida de la Unión Europea (UE), conocida como Brexit, persiste igualmente la misma orientación estable, con un descenso de ocho centésimas a 98,94 puntos.
México, por su parte, se destacó como el país de la organización con el ascenso mensual más pronunciado, de 39 centésimas a 100,65 puntos, que es también el nivel más elevado de los 36 miembros. En 12 meses, su índice subió 2,11 puntos.
En cuanto a las grandes economías emergentes, los indicadores de China dan muestras de un crecimiento estable (subió 18 centésimas a 98,99 puntos) y en Brasil (descendió una centésima a 102,13 puntos).









