La justicia angoleña vive hoy una inédita situación en sus 42 años de vida independiente con la acusación a exaltos cargos por delitos relacionados con la corrupción.
Es un acontecimiento sin precedentes en el país, explicó el abogado y profesor universitario Vicente Pongolola en alusión a dos casos de fraude contra el Estado.
Dijo que los hechos, de reunirse pruebas suficientes, deben ser juzgados por el Tribunal Supremo, y manifestó su desacuerdo con la revelación de los nombres de los implicados. Entre los acusados se encuentran el hijo del expresidente José Eduardo dos Santos, José Filomeno dos Santos, quien hasta hace poco fue el presidente del consejo de administración del Fondo Soberano de Angola.
José Filomeno fue acusado por el supuesto fraude al Estado por 500 millones de dólares transferidos por el Banco Nacional de Angola (BNA) para el Credit Suisse de Londres en septiembre del año pasado, unos días antes de que dos Santos abandonara la máxima magistratura del país.
José Filomeno quedó en libertad pero fue impedido de salir del país, anunció la víspera en una conferencia de prensa el subprocurador general de la República, Luís Benza Zanga.
Por la causa está ya acusado, desde el pasado día 16, el exgobernador del BNA Valter Filipe, bajo acusaciones de peculado y blanqueo de capitales.
La Agencia Nacional Británica contra el Crimen comenzó el año pasado una investigación luego de la transferencia de los 500 millones de dólares, al declararla sospechosa y consultaron con sus homólogos angoleños.
Entretanto, Zanga informó también que el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Angoleñas, general Geraldo Sachipengo Nunda, fue imputado por el caso de los 50 mil millones de dólares, como es conocida una línea de crédito falsa por esa cantidad que pretendía defraudar al Estado, y en la que están envueltos tailandeses y angoleños.
A principios de mes el Servicio de Investigación Criminal anunció la detención de ocho personas a las que se le abrió un proceso por sospecha de falsificación de documentos (existen rumores de la existencia de una invitación del grupo a empresarios con la firma falsificada del vicepresidente Bornito de Sousa).
También están sindicados por burla por defraudación, asociación para delinquir y blanqueo de capitales.
Los extranjeros implicados intentaron engañar al país al presentarse como dueños de la compañía Centennial Energy Company Limited, basada en Filipinas, y que contaban con un cheque para invertir en Angola.
También fueron acusados los ex presidentes de los consejos de administración de las ahora extintas Unidad Técnica para la Inversión Privada Ernesto Manuel Norberto Garcia y de la Agencia para la Promoción de la Inversión y Exportación de Angola Belarmino van Dumen, quien acusó a la Procuraduría de violar el secreto del proceso.
El subprocurador adelantó que se requisaron documentos, cuatro computadoras, 14 teléfonos, tres tabletas y dos unidades de almacenamiento de información en la búsqueda de pruebas tanto en las residencias de los encartados como en las instituciones a las que pertenecían.
‘Este material está a disposición del Laboratorio Central de Criminalística para extraer material que este conectado con los delitos’, añadió Zanga.
Los encartados, además de la prohibición de salida del país, deben presentarse periódicamente a las autoridades de la Dirección Nacional de Investigación y Acción Penal de la Procuraduría General de la República.
No habrá perdón, el proceso irá hasta su fin, explicó Zanga.
Por el momento ninguno de los hijos del exmandatario, muy activos en las redes sociales alegando que existe una persecución contra la familia, hizo declaraciones en defensa de José Filomeno, que tampoco fue visto en público.(Tomado de Prensa Latina)









